Los comerciantes se quejan por el creciente desorden en las calles y peatonales del centro

Los comerciantes se quejan por el creciente desorden en las calles y peatonales del centro
Principalmente los sábado, el centro de la ciudad es “tierra de nadie”, según afirmaron los comerciantes.

Luego de las importantes pérdidas sufridas durante la semana pasada, a causa de la competencia desleal, los directivos del Centro de Comercio e Industria de La Banda volvieron a la carga con sus críticas por el desorden reinante en el microcentro a causa de la presencia de puestos de venta ambulante y la ocupación de espacios con vehículos.

Los reclamos se renuevan a partir de la falta de controles, especialmente durante los fines de semana, en los alrededores del Mercado Unión, donde suelen aparecer precarios puestos donde se ponen a la venta desde productos panificados, hasta artículos de bazar, prendas de vestir, entre otros.

Andrónico Suárez, presidente de la institución, ya se había mostrado muy molesto por la ausencia de inspectores municipales en los puntos de mayor movimiento comercial, a pesar de que durante la semana pasada se había anunciado desde la comuna un operativo de control.

La protesta recae nuevamente en la competencia desleal que generan los vendedores ambulantes que ofrecen productos a menor valor a los que se ofrecen en los establecimientos habilitados, que tienen que afrontar los costos de alquiler de locales, impuestos, pago de personal, entre otros.

También se hizo referencia a la situación que se presenta cada sábado a la mañana en los terrenos del ferrocarril, entre los pasos a nivel de las calles España y Chacabuco, donde cientos de vendedores informales convierten el predio en una gran feria a cielo abierto, donde se comercializan desde ropa usada, hasta comestibles y también prendas de segundas marcas.

Feria sobre las vías

En este sentido, Suárez advirtió que en este mercado informal se esconde una actividad muy lucrativa para personas que cuentan con varios puestos y que pagan $ 50 a personas que se encargan de atender cada negocio.

‘Es un negocio que mueve mucho dinero, porque no todos son familias que subsisten con lo poco que ganan. También están los que obtienen grandes ganancias’, advirtió.

Cabe recordar que el año pasado, las autoridades municipales llegaron a un acuerdo con los puesteros que trabajan solamente los sábados, para agruparlos en un sector, a una distancia prudente del ramal ferroviario.

Así se mantuvo durante algunas semanas, hasta que de a poco fueron ganando espacios hasta establecerse en todo el terreno ubicado exactamente frente al palacio municipal.

Esta situación fue advertida no solo por los comerciantes, sino también por los vecinos del sector, ya que al desorden se agrega el peligro por la cercanía del ramal por donde circulan los trenes de carga y de pasajeros.

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