A cuatro días del brutal intento de robo a un comprador de oro y antigüedades que tiene su local en la galería de Juan Domingo Perón 260, los comerciantes de la zona reclaman por una mayor presencia policial y reiteran la existencia de otros hechos. Por otra parte cuestionan al sistema de emergencia 911.
Como informó este medio el domingo, el hombre esa noche opuso resistencia a las intenciones del ladrón y su cómplice, trenzándose en pelea mientras que la mujer huyó. En el enfrentamiento resultó lesionado Moreno de un culatazo que el malviviente le propinó con una pistola. Esa noche fue un empleado de un comercio frente a la galería que escuchó los gritos y salió detrás del delincuente que terminó en el piso y golpeado por otros comerciantes y transeúntes.
Así ratificaron los consultados ayer luego que autoridades policiales informaran que no hubo golpes al identificado por la fuerza con las siglas “S.R.A” de 27 años. También lamentaron la burocracia de los operadores del sistema 911. En todos los casos, los titulares de los locales recordaron otros episodios de inseguridad y la dueña de una joyería insistió que ella resultó víctima de un asalto durante el 2013, habiendo radicado la denuncia en la seccional Segunda de Resistencia.
Denuncia sin resultado
En hombre dedicado al rubro de seguros con oficinas en el primer piso, afirmó que el asaltante fue perseguido por un custodio de un local próximo a la galería y tacleado por un empleado de comercio, el cual quedó reducido en el piso. También ratificó que una vez que el ladrón fue atrapado, comerciantes y peatones de la intersección Juan Domingo Perón y Necochea golpearon al sospechoso.
Por su lado, Edith, también con local en la misma galería retrajo lo que vivenció el año pasado. “Fui robada a punta de pistola”, y ella radicó la denuncia en la seccional Segunda sin que se haya logrado esclarecer. Las pérdidas no fueron de importancia en cuanto al valor económico ya que los productos no son de oro de nueve quilates, pero tras esa situación debió estar más atenta. Un abogado con estudio jurídico en planta baja también padeció alguna perdida y en segundo piso donde se brinda apoyo educativo a alumnos también ingresaron dueños de lo ajeno.
Seguridad personal por falta de policías
Silvia tiene una tienda de ropa de niños, y fueron sus empleadas las primeras en dar aviso al sistema de emergencia 911. Ella en el momento del robo a Moreno no se encontraba: “Mis empleadas llamaron al 911 y le preguntaron nombre, apellido, edad, DNI y varias cosas más, y ellas les dijeron que se apuraran porque estaban golpeando a un ladrón y cada vez más gente había en la esquina”.
Tiene su tienda desde hace cinco años y contó que en la calle Juan Domingo Perón desde la galería y varios metros más sobre la misma vereda se han registrado otros hechos de inseguridad incluso ella fue asaltada cuando era empleada. Temerosa por lo ocurrido días atrás, Silvia resolvió sumar a su emprendimiento al esposo para que brinde seguridad al ingreso del comercio: “Es como que los ladrones salen sábados a hacer de las suyas para tener dinero, por eso decidí pedirle a mi marido ayuda”.
Aprovechó para reclamar mayor “presencia de caminantes, ya no se ven como antes”, dijo en relación a la supuesta falta de policías. Ratificó que el empleado de comercio que tacleó al malviviente cuando quiso huir, no pudo protegerlo porque “la gente se abalanzó sobre el ladrón para golpearlo”. Contaron otros, que el damnificado pudo desquitarse de su agresor cuando quedó tendido en el suelo mientras comerciantes y vecinos esperaban a los policías.
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