En nota elevada al municipio con 400 firmas, piden que se amplíe la oferta de estacionamiento público y los horarios de carga y descarga, se prohíba a los manteros y se hagan obras de mejoras.
Para el Ejecutivo Municipal las modificaciones impuestas trajeron una mejor fluidez de la circulación vehicular y también mayor orden en los espacios públicos.
Una visión diferente tienen los propietarios de los comercios ubicados en la Peatonal San Martín, que sostienen que “se ha complicado la accesibilidad de la clientela” al centro comercial e incluso se produjo “un aumento exorbitante en el costo de estacionamiento de las playas privadas”, que elevaron sus valores hasta 50% durante este año.
Mediante un documento avalado por unas 380 firmas, se presentó el viernes por Mesa de Entradas de la Municipalidad una serie de peticiones, que tienen como objetivo ampliar el horario de carga y descarga; incrementar la oferta de estacionamiento público en las proximidades a la Peatonal; actuar en el control del uso del espacio público por parte de los denominados “manteros”; y otras medidas para mejorar y embellecer ese sector urbano.
Algunos planteos –como la intervención sobre los puestos de venta ambulante– es una vieja demanda del Centro Comercial e Industrial. En este caso, si bien la nota no tiene el respaldo institucional de la entidad, cuenta con el aval de sus integrantes, confirmó a UNO Sebastián Mathé, uno de los impulsores de la recolección de firmas. La presentación consta de 11 puntos o solicitudes. Una de ellas plantea que el horario de carga y descarga de mercaderías fijado entre de 22 a 6 y de 14 a 17 aumentó los costos comerciales. Hasta principios de año, los horarios eran de 9 a 11 y de 14 a 16.
En cuanto a la necesidad de una mayor oferta de estacionamiento público, los comerciantes consideraron en el escrito, que hubo aumento en las playas privadas que afectan la accesibilidad de los clientes al centro o demoras por la lejanía o para encontrar lugar y luego llegar a la Peatonal. Por ello, en la nota propusieron permitir el estacionamiento a 45º en calle Laprida, entre San Martín y Buenos Aires, frente a la acera de la Plaza Alvear, “ya que esa cuadra es sumamente ancha, de uso y costumbre habitual” y también propone como sector para estacionar en 45º a calle San Martín, entre La Paz-Laprida y Colón-Gardel. Se trata de la calle habilitada como peatonal hace un par de años. “Ese sector no tiene tránsito de peatones, no hay comercios, tiene una plaza e incluso vereda peatonal más amplia”, consideró Mathé, aunque ese uso resulta polémico, en función de las obras de peatonalización ya realizadas en ese tramo.
Asimismo, la nota renueva el pedido para controlar el estricto cumplimiento de la erradicación de la venta ambulante; realizar las obras necesarias para mejorar y facilitar el estacionamiento a 45º en calle 25 de Mayo, al sostenerse que carece de espacio suficiente de maniobra.
E incluye también la posibilidad de realizar un análisis y estudio de antideslizantes en el piso de la Peatonal, ya que en días lluviosos y húmedos se torna intransitable para los peatones; parquizar y embellecer con flores y plantas la Peatonal; y limpiar desagües, canaletas y manchas existentes en el piso.
Mobiliario urbano en desuso
Atrás quedaron los años en que había que hacer cola para hablar por teléfono en la vía pública. En el proceso de ocaso de las cabinas públicas incidió primero la aparición de comercios dedicados exclusivamente al rubro, a partir de la privatización del servicio en los años ’90. Pero fundamentalmente, la emergencia y masificación del celular, las condenó casi a su fin.
En la actualidad ya nadie ve que las cabinas ubicadas en la Peatonal tengan uso. Forman parte del mobiliario urbano, pero de la peor manera: están grotescamente adornadas por publicidades comerciales y políticas.
La penetración de la telefonía celular es aún mayor a los teléfonos fijos en los domicilios: el 89% de los hogares del departamento Paraná tiene una línea de celular; y el 59,3% de los hogares teléfono fijo, de acuerdo con los datos relevados por el Censo Nacional de Población, Viviendas y Hogares realizado hace poco más de tres años.
Las 13 cabinas ubicadas a lo largo de la Peatonal San Martín son la cara del abandono: panfletos políticos, avisos comerciales, pintadas de todo tipo; algunos de ellos ni siquiera tienen tono u otros tienen tapadas las ranuras para insertar las monedas.
Por ahora ahí están y siguen, aún persisten para eventualmente salvar a aquellos usuarios de telefonía celular que sufren un transitorio problema de servicio, ésos que son cada vez más frecuentes.
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