En los negocios dicen que las ventas no acompañan y que deben pagarles el doble a los empleados.
“La proliferación de feriados perjudica al comercio”, señaló convencida Graciela, propietaria de Havanna, una cafetería ubicada en la esquina de Vía Rivadavia y Belgrano. “La verdad que tantos días festivos no son redituables”, destacó Jessica, empleada de Tiza, un negocio de ropa emplazado por la peatonal Rivadavia. Jorge, encargado de Sportotal, local de indumentaria deportiva que está por Belgrano, dijo que durante estas jornadas el turista compra pero “no hace la diferencia”, y que eso implica que “los números no cierren”.
En los comercios agarran la calculadora cuando llegan los feriados, y cada vez son más los que deciden mantener las puertas cerradas. “Antes veíamos que hacían los otros negocios; ahora directamente no trabajamos”, afirmó Jessica, quien subrayó que los días festivos son un inconveniente más que se suma en el verano ya que, al menos en el rubro de indumentaria, las ventas durante enero y febrero nunca son significativas.
Este malestar también fue expresado por el presidente de la Cámara de Comercio, Industria, y Producción de San Luis, Vito Carmosino. “Si bien los feriados son buenos para la actividad turística, para nosotros son negativos. La gente generalmente se ausenta de la ciudad y si abrís en un día de éstos, y no te acompañan las ventas, olvidate, perdés como en la guerra y no te recuperás más”, afirmó, y dijo que ya hicieron un reclamo al Ministerio del Interior de la Nación para que atienda la situación del sector comercial.
“Lo que pedimos es que estos feriados y los puente sean no laborables para el sector comercial. Esto implica que el empleado tenga un jornal simple, y que después se le pueda dar un franco”, afirmó Carmosino.
La oposición a la proliferación de feriados manifestada por los comerciantes puntanos es compartida por colegas en otras ciudades argentinas.
En Rosario, piden que haya un equilibrio y aseguran que incluso tanta oferta de días festivos le juega en contra al sector turístico y hotelero, ya que observan una tendencia en el que la gente organiza más salidas durante el año, pero que con estadías más cortas y gastos consecuentemente menores.
Algunas consultoras han estimado que cada uno de estos días implican pérdidas de 4.300 millones de pesos para el país por la baja en la producción de bienes y servicios que se verifica en todos los sectores de la economía.
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