Uno es propietario de un pool y otro de un local nocturno que fue clausurado por la Municipalidad.
Dos comerciantes de Cipolletti denunciaron públicamente discriminación y persecución. Se trata de Patricio y Luis Palma, uno propietario del pool Bola 8 y otro del local nocturno Space Ibiza.
“Nosotros queremos trabajar, tenemos una familia atrás que depende del ingreso de nuestros emprendimientos”, aseguraron.
En estos momentos Space Ibiza se encuentra clausurado, debido a un confuso episodio ocurrido hace dos semanas, a partir del cual el municipio cipoleño tomó la medida precautoria. Según lo manifestado por el propietario, este local estaría abriendo nuevamente sus puertas en el transcurso de esta semana.
Patricio Palma aseguró que mantuvieron una reunión con el juez que interviene en la causa y con el director de Comercio, y les aseguraron que no habría ningún impedimento para la reapertura del local.
Al respecto, Roberto Bichara, responsable de la cartera municipal de Comercio, manifestó que el propietario del local debe presentar un plan de seguridad y si es aprobado recién el boliche podrá reabrirse. “La intención nuestra es más que nada prevenir, que no haya incidentes cuando los jóvenes se van a divertir, que no sea el alcohol y la violencia lo convocante”, aseguró el funcionario.
Sin embargo, los comerciantes manifestaron "una mala predisposición" por parte del comisario de la Cuarta, Gustavo Paillalef, quien les habría dicho que la solución "era el cierre definitivo del lugar".
“El problema es la mentalidad del nuevo comisario que discrimina a la gente de barrio. Según él, el problema en Cipolletti es la bailanta, porque ahí van jóvenes de la costa, de las 1.200 o del Anai Mapu. Él cree que si se cierra Ibiza se solucionan los problemas de violencia y no es así”, aseguró Palma.
Los dueños prometen ayudar
Según los comerciantes, lo que se trata de hacer "es ensuciar los locales para que cerremos las puertas. Un claro ejemplo fue lo sucedido el domingo a la madrugada cuando se quiso involucrar al pool con una pelea entre personas que venían de Neuquén y no tenían nada que ver con mi local”, señaló Luis Palma.
Ambos comerciantes aseguraron estar firmemente dispuestos a colaborar con la Policía en lo que se necesite para salvaguardar la seguridad de quienes acudan al lugar.
“Estamos dispuestos a sumar entre dos o tres oficiales policiales para tener más seguridad, nosotros queremos trabajar en conjunto con las fuerzas de seguridad, pero queremos que nos dejen trabajar tranquilos, sin persecuciones”.
En tanto del director de Comercio de la Municipalidad dijo que “les vamos a dar un voto de confianza, pero por última vez. Si se siguen detectando problemas de violencia allí, desde el municipio procederemos a la clausura definitiva del local.”
Comentá la nota