Motochorros y arrebatos -aseguran- son moneda corriente en la zona de Godoy y San Martín. Piden que los efectivos recorran las veredas a pie para sentir más protección.
Vecinos y vendedores denuncian una ola de robos en los últimos meses en esa zona comercial del oeste. Arrebatos a mujeres en la vía pública y asaltos a mano armada a locales con la modalidad de motochorros son de lo más común.
El último fin de semana dos motochorros entraron al maxi-kiosco de San Martín y Godoy pero Cifuentes lo defendió a puño limpio con el apoyo de vecinos y clientes que redujeron a los delincuentes. La Policía se los llevó y a las pocas horas fueron soltados por la jueza interviniente.
La Mañana de Neuquén dialogó con los comerciantes, quienes aseguraron ser víctimas de la delincuencia. “La vecina vio cómo el delincuente se tapó el rostro y se preparó para entrar a robar a su local, es todo muy descarado”, comentó uno de los empleados de una cerrajería de la zona.
“Yo me entero de la cantidad de arrebatos y robos porque me toca tener clientas que vienen para hacer todo el manojo de llaves, que les quedó en la cartera o los cambios de combinación de las cerraduras de las casas. Hubo una explosión los últimos meses”, comentó el cerrajero.
De un local de ropa y accesorios de diseño sus dueñas manifestaron que se ha puesto muy “brava” la zona. “Ha crecido mucho comercialmente, es otro ´centro´ lo que se ha ido gestando acá y eso ha atraído a los delincuentes. Escuchás una moto y te agarra cierta paranoia, además estamos todo el tiempo viendo las caras, tratando de establecer si es un cliente o un ladrón, y no se puede trabajar así”. Las dos mujeres tienen hijos y suelen estar dentro del local mientras ellas trabajan esa sería una de las razones por las cuales estarían evaluando pagar un adicional de policía.
Según el relato de los vecinos la Policía patrulla la zona, pero lo que se necesita es que la “caminen”. “Se ve a los patrulleros pasar, pero quizás si la policía caminara, y circulara por la vereda, sería otra cosa, nos sentiríamos más protegidos”.
“Lo que sería muy bueno es que realizaran controles vehiculares sobre la calle Godoy en proximidades a la esquina con San Martín, porque así evitaríamos que circulen motos sin papeles”, refirieron las chicas.
Contiguo a la cerrajería se encuentra, desde hace seis meses, un local de venta de artículos de limpieza y ferretería. Allí la encargada del lugar nos comentó que el día que intentaron robar el maxikiosco ella había ido a pedir cambio, y vio cómo el dueño peleaba con el delincuente. “Justo pasaba un patrullero y lo paramos con otra vecina”. Ella por su parte en su local suele tomar la precaución de cerrar con llave la puerta en la franja horaria de la tarde. Además comentó que al local nunca le entraron pero que vive en el barrio y que en dos oportunidades le arrebataron la cartera.
Al ser consultada por la utilización de cámaras de seguridad, fue contundente: “Lo pensamos, pero no te resuelve nada”.
“Es muy difícil a veces, porque acá pasa mucha gente vendiendo cosas, pidiendo, es difícil saber si es cliente o no”, detalló.
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