Comentario Político Semanal

Comentario Político Semanal
La Campora desafía al oficialismo. Con celular en mano, los jóvenes militantes, por sus inocencias políticas, no saben que en sus tareas están vigilados y controlados. Dentro del PJ local, no se tolera disensos. Hay un sola conducción.El salmón en medio de la sequía
Que la alineación política entre la Casa Rosada y el Quinto Piso transita por laberintos encriptados no es novedad. Y lo que parecía ser una nota de color, ayer se convirtió en una alarma para muchos dirigentes gildistas que no ocultaban su sorpresa y malestar por lo que veían en el Bº Las Delicias sin la mínima posibilidad de poder intervenir como es su rutina.

Mientras en el Bº Facundo Quiroga el gobierno provincial desplegaba su habitual ceremonia durante el Operativo “Por Nuestra Gente, Todo” –con funcionarios de segunda y tercera línea dando el presente para que Gildo los advirtiera-, en el céntrico barrio poco más de una docena de militantes identificados con pecheras de Unidos y Organizados (con La Cámpora como agrupación “importunada”) realizaban limpieza de calles y baldíos, mientras otros grupos dividían tareas entre entregar repelente y folletos para prevenir el dengue y asesorarlo en las oficinas móviles de varios organismos nacionales (Anses y Registro Civil).

Cuando los jóvenes aparecieron en el barrio y fueron advertidos por los habituales “punteros” que el peronismo tiene en cada sector de la ciudad, un grupo que responde a un concejal capitalino “de peso” agrupó a su gente para realizar la “visita” al barrio y marcar cancha.

Ante la identificación de que se trataba de “gente de la Cámpora”, la orden que traspasó el celular fue “no intervengan, pero no se alejen tanto”. Apenas recibida la orden vía teléfono, más de un miembro del grupo que intentaba marcar terreno quedó desconcertado, confesando que “es la primera vez que me dicen algo así”.

Este simple hecho que ayer casi tuvo su episodio conmovedor, denota que la armonía que se manifiesta públicamente entre los ejecutivos provincial y nacional tiene grietas marcadas en la superficie, hecho que nadie se preocupa por desmentir.

“Nosotros militamos políticamente porque queremos acabar con la vieja política en cada una de las provincias”, es la consigna más escuchada en las reuniones de La Cámpora.

¿Dónde se parará en esta definición el hombre fuerte del peronismo local que cumplirá 20 años de gobernador cuando finalice su mandato?

Obras aventurando

con la naturaleza

El salmón es uno de los animales más obstinados que existe, porque es el único pez que nada en contra de la corriente para desovar sus crías en su lugar de nacimiento. Para esto, los salmones van del mar a los ríos, nadan contracorriente para cumplir su objetivo.

Como el salmón, el intendente de Comandante Fontana, Carlos Jacquemín, buceó contra la corriente del resto de los mandatarios municipales que se quejan por lo bajo pero con el cuidado de no levantar la voz y decretó la Emergencia Hídrica para su localidad, ante la imposibilidad de poder cubrir los enormes costos que le significan transportar agua “desde donde esté” hacia algún hogar para poder paliar la gravedad de un problema que es harto conocido para los pobladores del centro-oeste: la falta del vital líquido.

Osadía y costo político

Apenas conocida la firma del decreto y el “pedido urgente de ayuda al gobierno provincial”, la cuantía de funcionarios oficialistas que trabajan y viven cómodamente en la capital y no padecen los problemas que tienen las poblaciones de la “otra Formosa”, aprovecharon los micrófonos de los medios que no realizan preguntas que incomodan, para “resaltar” las obras que el gobierno de Insfrán realizó a lo largo de estas casi dos décadas, y de esta forma dejar en “orsay” a Jacquemín al tiempo que se despegaban del grito y se mostraban “alineados” al sistema impuesto desde el Quinto Piso.

Nadie repreguntó a los entrevistados si las mencionadas obras –que existen y son palpables- son eficaces y realmente son útiles para los formoseños “de a pie”. El efecto “Lorenzino” de quedar tartamudeando ante lo inocultable los aleccionó y esta semana solo se sometieron a los habituales micrófonos que les permiten explayar sus monólogos sin incomodarlos y sin poder enviar “respuestas concretas” que esperan todos aquellos que padecen la falta de agua a diario.

Las monumentales obras parecen haber beneficiado solo a quienes las construyen, que desde hace varios años siguen fundando y reparando las mismas obras con un idéntico resultado: el agua no llega a los pueblos y los reservorios están cada vez más secos. Desde Chanar Bayo primero y Laguna Yema después, todos los gobiernos, han realizado ingentes obras en esa zona, con millonarios presupuestos, que solo enriquecieron a empresarios amigos del poder, sin beneficiar a los que lo necesitan.

La foto del gobernador en teleconferencia con la presidente Cristina Fernández en un monitor y la nueva planta potabilizadora de agua de Pirané es la síntesis de esta realidad.

Ejemplos que se multiplican

La referencia a “un fenómeno especial de la naturaleza” que permite ver represas sin agua, campos sin pastos y aljibes vacíos en los pueblos serviría para explicar un fenómeno circunstancial, no una realidad que siempre existió y esta vez se hace inocultable por la magnitud del paisaje y la contundencia de los registros fotográficos y audiovisuales que se desparraman sin filtros en Internet.

Quienes salieron a contraatacar desde los medios a Jacquemín –sin expresarlo manifiestamente pero vaciando el reclamo del fontanense y hasta tildándolo por lo bajo de “exagerado”- deberían aplicar una receta expuesta públicamente en la sesión ordinaria de la Legislatura este jueves por el diputado aborigen Ricardo Mendoza: “Deberían tomarse un helicóptero para conocer el interior”, le dijo el legislador a sus pares radicales cuando plantearon el tema. ¿Se aplicará la misma lógica para los defensores del Modelo que son rostros perfectamente desconocidos para la inmensa mayoría de los formoseños que hablan del interior sin conocerlo en profundidad?

Hay esperanza que en breve los representantes del pueblo, oficialistas y opositores, conozcan la realidad que viven los de tierras adentro. Este año hay elecciones.

Comentá la nota