Pese a que es público el pedido formal de vecinos y la Defensoría Oficial, la obra continúa a pasos acelerados. La instalación de las torres durante el fin de semana lleva a analizar sobre una posible medida cautelar.
Como informó La Opinión Austral en su edición de ayer, la defensora oficial Ethel Gassmann envió oficios a Servicios Públicos Sociedad del Estado y al Ente Regulador de Energía para que se frene el emplazamiento de la red de media tensión, cuya traza atraviesa barrios de la ciudad.
En las notificaciones, la funcionaria judicial argumenta el pedido hecho ante su oficina por parte de vecinos del barrio Villa Parque Los Glaciares, quienes fundamentan el inminente peligro para la salud de los habitantes, el hecho que esa red sea instalada frente a las viviendas.
En los oficios enviados el sábado, la defensora solicita el inmediato cese de la obra, el informe o realización de un Estudio de Impacto Ambiental, el cambio de lugar de la instalación y la realización de una audiencia pública, de acuerdo a la ley provincial vigente. La intimación es para que se brinden respuestas dentro de los 10 días de notificado.
Pero el avance que los trabajos muestran en estas horas hace replantear la acción de vecinos y de la misma Defensoría.
Más de 10 columnas ya fueron levantadas sobre las bases que se venían construyendo, anticipando la llegada del cableado. Dos torres fueron instaladas en el acceso a la ciudad, y otras 10 atravesando una de las principales calles del barrio Villa Parque Los Glaciares, un loteo privado cuyos habitantes y dueños de terrenos quieren que la red pase lejos de sus viviendas, por temor a la contaminación electromagnética.
Si bien la defensora Gassmann aún no habló con la prensa por el tema, se supo que al enterarse que las columnas ya fueron levantadas en el barrio comenzó a analizar la posibilidad de presentarse directamente ante la Justicia local.
La idea es acudir con un recurso de amparo pidiendo una medida cautelar para que los trabajos se paralicen inmediatamente, hasta que se conozca qué resulta del conflicto planteado por las familias habitantes de ese sector de la ciudad.
Las columnas de unos 12 metros de alto comenzaron a ser instaladas para luego sostener un cableado de 32 KW, sobre el que estudios de varias universidades extranjeras sostienen que generan una contaminación electromagnética a la que las personas no deben estar expuestas, en 150 metros a la redonda, para evitar enfermedades como la leucemia.
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