Los hinchas del Lobo celebraron el triunfo del equipo ante Godoy Cruz en Mendoza invadiendo los jardines del estadio del Bosque, convocados por los organizadores del Corso Tripero
La hora señalada para que dé comienzo la fiesta era a las 15, sin embargo el sol radiante y la excelente temperatura que acompañó en la jornada dominguera permitieron que los simpatizantes aprovecharan el recreo del Bosque y se hicieran presentes desde temprano.
En busca de fortalecer el rol social de la institución, la entrada consistió de un alimento no perecedero que será destinado a un comedor cuyo nombre se dará a conocer en los próximos días. Pasadas las 16, el sector de la pileta, la cancha de básquet donde estaba montado el escenario, el Lobo Shop y parte de las tribunas lucían repletos de triperos que compartían largas rondas de mate, recorrían la muestra fotográfica, compraban artesanías en los stand que ofrecían productos alegóricos al club y degustaban en los distintos puestos de comida todo lo preparado.
Por su parte, los más chicos y como suele suceder en estas fechas se divertían con las tradicionales guerras de espuma, agua y los espectáculos que se organizaron parta la ocasión.
Con el correr de la tarde, la ansiedad por el plato principal iba en aumento, ya que el cierre estuvo a cargo de la murga oficial del club que comenzará a representar a la institución en los distintos carnavales de la zona. Finalmente “La 60 y 118” irrumpió en los jardines desplegando todo el ritmo y los colores de una comparsa que deleito a todos los hinchas del Lobo.
El cierre de las bandas en vivo y los fuegos artificiales estuvieron acompañados de una gran emoción ya que la jornada sirvió para recaudar fondos que serán destinados al fideicomiso que administrará la construcción de la futura Platea H, Néstor Basile.
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