Se lo acusa de asesinar a un estudiante y a un profesor de música.
La Fiscalía General de Colombia ya remitió al país un pedido con los requerimientos por los cuales se encuentra judicializado Johan Sebastian Grajales Hoyos, el sicario detenido por la Policía Federal hace 15 días en Neuquén. De esta forma, Colombia da inicio al trámite formal de extradición del hombre acusado de dos homicidios en su país y que tenía pedido de captura internacional bajo circular roja de Interpol. Hoyos se encuentra en la actualidad en una celda de máxima seguridad en la Unidad de Detención Federal 9, que está en pleno centro neuquino.
Grajales Hoyos cayó el 18 de junio en Neuquén sindicado como líder de una banda que se dedicaba a la comercialización de droga en la capital más poblada de la Patagonia.
La organización estaba integrada por cuatro colombianos y tres argentinos. En los distintos allanamientos incautaron 84 gramos de cocaína, 105 gramos de marihuana, un revólver calibre 22, una pistola calibre 9 milímetros marca Bersa, una balanza de precisión, 10 teléfonos celulares, 3 memorias USB, 33.865 pesos argentinos, 525 dólares y un automóvil marca Daewoo Matiz.
El trabajo de inteligencia que realizó la Policía Federal aportó pruebas fílmicas y fotográficas de la actividad delictiva que realizaba la banda en la región.
Los medios colombianos se hicieron eco de la noticia y detallaron los crímenes que se le imputan al sicario pronto a ser extraditado para ser juzgado en su país.
El crimen del estudiante
Hace poco más de un año, el 20 de junio de 2013, un grupo de sicarios fue a la cancha del barrio Los Naranjos de Dosquebradas, Colombia. Sin mediar palabras, ni siquiera importarle la cantidad de jóvenes que jugaban fútbol en el parque, abrieron fuego. El saldo del suceso fue tres heridos y un joven muerto, Julián David Ramírez Loaiza, de 24 años, estudiante de diseño gráfico. Una investigación de la Policía Metropolitana de Pereira logró capturar a uno de los sicarios, pero Grajales Hoyos se les escapó.
Tres meses después, el 19 de septiembre de 2013, el profesor y director de la banda sinfónica del Municipio Industrial Guillermo de Jesús Villa Pérez, de 61 años, fue víctima de los sicarios.
El profesor se bajaba de un taxi en el colegio Nueva Granada del barrio San Diego del Municipio Industrial cuando fue sorprendido por dos hombres a bordo de una moto que intentaron quitarle el maletín con su sueldo. En el forcejeo le ejecutaron dos tiros, uno en el pómulo y otro en la boca. Después huyeron. A los diez días la Policía del Municipio de Dosquebradas adscritas a la Policía Metropolitana de Pereira lograron detener uno de los dos sujetos; el otro, Grajales Hoyos, se les volvió a escapar.
Estos dos homicidios y la noticia de su captura en la Patagonia Argentina aceleraron el proceso de extradición de parte de las autoridades colombianas que pretenden el pronto retorno del criminal.
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