En los últimos días se planteó públicamente e, incluso, con una iniciativa en el Concejo Deliberante, se analice alternativas para ampliar las plazas disponibles en el Hogar de Ancianos, el geriátrico más importante de la ciudad.
Ante la imposibilidad de atender a todos, se establecen prioridades, y especialmente, se busca no dejar dudas sobre el criterio de elección. “Desde hace un año tenemos un grupo de personas que se encarga de evaluar a los pacientes y siempre se le da prioridad a los que están en peores condiciones de salud, económicas, sociales, etcétera, porque algún razonamiento debíamos utilizar ante la falta de espacio. En esa comisión hay asistentes sociales, representantes de las Hermanas de Verona, es decir gente independiente que solo tiene el interés de ser justos con las altas”, remarcó.
La cantidad de personas mayores viene creciendo en la pirámide de la población debido a factores varios como la baja en la tasa de natalidad y la mejora o calidad de las personas. “Hay épocas en que la lista de espera hay hasta cincuenta personas, pero – dice el director del Asilo - esto hay que mirarlo a futuro, cada día la expectativa de vida aumenta, por el mejor nivel de la medicina, por los cuidados preventivos, cada vez hay más población anciana y a medida que pasan los años los institutos son insuficientes, por lo que algún día deberemos debatir acerca de qué hacer con la cantidad de personas que deben ser asistidas y la limitada capacidad física de hacerlo”. Enseguida, y dando a entender la situación excepcional de nuestra ciudad, dijo, “según tengo entendido, el geriátrico municipal de La Plata, tiene una capacidad para cuarenta personas, la mitad que en el nuestro, creo que a futuro este tema político y social deberá ser discutido y consensuado por la sociedad buscando paliativos para una situación cada vez más comprometida”.
Consultado sobre soluciones, dijo, “en países de Europa se usa lo que acá se denomina cuidadora domiciliaria, gente que visita los abuelos en su casa limitadamente, dos o tres horas por día, le hacen los mandados y le brindan una pequeña ayuda a quienes están solos, esto ocurre en países desarrollados. Acá no se institucionalizó, algunas cosas tengo entendido se están haciendo, pero eso es sólo un paliativo para lo que es un problema importante”.
Con el fin de aportar más elementos al debate lo consultamos sobre aspectos económicos, y dijo, “el resultado final es que el Municipio subsidia la atención de la gente internada, aún a pesar de que aquellos que tienen jubilación aportan, los que tienen obra social, que son mayoría, tienen cubierta la medicación, de todos modos, igual es un grupo importante de gente que demanda recursos económicos y eso lo subsidia siempre la Municipalidad”. Aclaró, “felizmente no tenemos dificultades económicas, porque hay mucha gente, productores agropecuarios, industriales que nos ayudan, y más de una vez piden que sea aporte sea anónimo. Ese dinero se utiliza para pagar medicamentos de algún indigente, pintar, recuperar algo, mantenimiento, lo importante es que no tenemos carencias”.
Finalmente el profesional encargado del lugar, remarcó, “sería interesante debatir este tema en el que Colón es una excepción, porque objetivamente hablando cuenta con un geriátrico de primer nivel, y en otros sitios de la Provincia no existe, pero por sobre todo, deberíamos hablar de la ancianidad en forma consensuada, global y en perspectiva, el deber nuestro es ver el futuro, paliar necesidades que vendrán en algunos años y el tiempo pasa rápidamente”, concluyó.
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