Son varias las empresas de transporte público que en las últimas semanas vivieron episodios delictivos y de violencia en las unidades cuando los choferes realizaban los recorridos, es por esto que volvieron a pedir más seguridad y patrulleros en las calles, especialmente durante la noche y bien temprano a la mañana.
“La inseguridad está en todos lados ya que últimamente hemos padecido robos en distintos lugares, no solo en los zonas que siempre se caracterizaron por ser complicadas. La semana pasada, por ejemplo, de las 23 hasta las 7 cuatro compañeros fueron asaltados en una misma circunscripción”, contó el delegado de la línea 266, Julio Albornos, en diálogo con Info Región.
“Los choferes están indignados, ha pasado muchas veces que les roban la billetera con el registro, y después pierden como 15 días hasta que realizan los trámites. Los conductores necesitan trabajar tranquilos y la gente que utiliza nuestro servicio también”, aseguró el representante de los trabajadores de la 266, cuyos recorridos circulan por varios barrios de la Región.
La línea realizó hace algunas semanas un paro por un robo que había sufrido uno de sus compañeros en San José, episodio en el que el chofer sufrió el corte de un dedo por parte de los delincuentes.
Desde el cuerpo de delegados de la línea 278 sumaron su voz ante la problemática: “Hay zonas en las que tenemos robos constantemente, cualquier día a cualquier hora. Muchas veces pensamos en terminar antes el recorrido cuando baja el sol, pero de esa forma estaríamos perjudicando a la gente que utiliza nuestros servicios”, explicaron desde la empresa.
“La presencia policial está, el problema es que no dan abasto. Suben a controlar en una esquina y a las tres cuadras roban. Hasta el momento, podríamos decir que tenemos suerte de que los robos no hayan pasado a mayores, pero nos parece que para poner manos a la obra no hay que esperar una tragedia”, precisaron desde la línea.
En tanto, desde la 295 –empresa que paró el fin de semana pasado- reiteraron la necesidad de seguridad. El cese de actividades protagonizado por los trabajadores de la empresa fue por un asalto que sufrió uno de los choferes, en Lanús.
El reclamo es el mismo, la alarma sigue encendida y los trabajadores esperan soluciones, mientras siguen cumpliendo con los recorridos pautados. Los asaltos y episodios de violencia en los últimos meses se multiplicaron y el pedido de seguridad fue renovado.
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