EL SOBERBIO. Los concejales que integran la Comisión Investigadora que destituyó a Coleco Krysvzuk preparan otra denuncia por fraude a la administración pública.
La carátula sería estafa al erario municipal, debido a que más de 700 mil pesos habrían sido otorgados como préstamos a falsos empleados por parte de una entidad bancaria. Según aseguraron los ediles locales, este hecho fue constatado ya que constituía una sospecha durante la administración del destituido intendente, que continúa detenido por la acusación de asociación ilícita, peculado y fraude en la administración pública, entre otros delitos.
En cuanto a la nueva estafa descubierta, el procedimiento se habría realizado con recibos de sueldo adulterados en los cuales constaban que los falsos empleados municipales cobraban importantes salarios. También contaban con la certificación de planta permanente y antigüedad también falsas.
El acceso a estos préstamos pudo concretarse con la garantía de la administración comunal.
Así como otros municipios, también El Soberbio tenía por entonces un convenio con un banco de la región. A través de este acuerdo, los préstamos a los empleados municipales eran garantizados con fondos públicos. De esta manera, la entidad bancaria se aseguraba cobrar el dinero prestado. Es decir, si el empleado municipal dejaba de percibir su salario por algún motivo, el banco descontaba lo correspondiente de las cuentas oficiales del municipio.
De este modo, como consecuencia de aquellos préstamos otorgados a falsos empleados, unos 16 mil pesos mensuales son descontados por el banco directamente de lo que ingresa a la localidad vía Coparticipación provincial.
Los integrantes de la Comisión Investigadora estimaron que la retención de fondos por año, debido a los citados préstamos, ascendería a aproximadamente 190 mil pesos.
Es decir que mediante esta nueva estafa, el municipio tendría un perjuicio total estimado en 750 mil pesos.
Además, los ediles observaron extrañados que el 100 por ciento de los sueldos de los falsos empleados fueran descontados por el banco para cubrir los préstamos mensuales, cuando se sabe que los bancos, al momento de analizar los créditos, sólo están autorizados a comprometer una parte de los ingresos, no el total de ellos.
Por este motivo, los concejales sospechan que existieron ciertas complicidades con algún empleado bancario para poder efectivizar dicha operatoria. Los préstamos se concretaron en 2011 a seis presuntos empleados.
De acuerdo a la denuncia, a cada uno se les prestó hasta 50 mil pesos. Todo esto, bajo la administración de Coleco.En tanto, el actual intendente Jair Pereira, según los concejales, desvinculó a los falsos empleados, ya que hasta su asunción en reemplazo de Coleco -en octubre de 2013- figuraban en la lista de sueldos, aunque "jamás prestaron servicios a la administración municipal".
En esta línea, cuestionan que aún sabiendo de esta estafa, Pereira siga autorizando los citados descuentos desde el banco.
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