Edith Iparraguirre y Rubén Cacheiro subrayaron que la inclusión pretendida no puede darse en desmedro de los contenidos.
Los profesores Edith Iparraguirre y Rubén Cacheiro expresaron su opinión, analizando el actual sistema educativo. La docente destacó la falta de “compromiso” de los educadores en una multiplicidad de oportunidades que se brindan al alumno; mientras que el director de la EET Nº 1 sostuvo que las familias dejan que otros se ocupen de la educación y hasta la alimentación de sus hijos.
Bajo nivel
Edith Iparaguirre está en las Olimpíadas Matemáticas desde 1968, “y este año mi Región ha llevado al nivel nacional solamente a un nene del Ñandú y cuatro del secundario”.
“Si bien anduvieron muy bien, observo que bajamos muchísimo y como se debe continuar porque las competencias matemáticas son a nivel internacional, hay que tener un piso para llegar. Nuestros chicos han bajado mucho el nivel”, indicó.
Además, resaltó que “si bien es cierto que la inclusión es muy buena, también debemos hacerles notar que tienen que ser responsables y cumplir con determinadas pautas”.
Según opinó, “ahora los chicos tienen recuperatorio del recuperatorio del otro recuperatorio, siempre hay una nueva posibilidad y esto hace que el chico no se preocupe, al igual que el docente y las familias”.
“En el caso de las OMA, es una actividad que no es rentable, y a estos chicos hay que apoyar e incentivar, porque podremos lograr que sean buenos dirigentes”, agregó.
Edith Iparaguirre remarcó que “como no se paga esto, la gente no ofrece su tiempo. Se ha debilitado el deseo de ayudar al niño bueno, con posibilidades, no hay un compromiso de parte de los docentes”.
Repercusiones en la escuela
Por su parte, el director de la Escuela de Educación Técnica Nº 1 “Antonio Bermejo”, Rubén Cacheiro, reflexionó: “Hay que ser francos y sinceros. En los últimos años y lo que nosotros conocemos que es educación técnica profesional, hemos tenido avances notorios y notables. Lo que ocurre es que en educación los resultados son a largo plazo”.
“En la provincia de Buenos Aires estamos pagando las consecuencias, con un gran sistema que tuvo con el doctor Duhalde y Giannetassio una experiencia nefasta, que a las escuelas técnicas las condenaron al fracaso. Solamente perduraron las que fueron desobedientes y mantuvieron su filosofía institucional. Hoy estamos pagando la mala experiencia educativa, que soluciona con quince o veinte años”, destacó.
Al respecto, dijo que “en el medio, tuvimos crisis sociales importantes que impactaron en un lugar clave de la célula social que es la escuela”.
Cacheiro resaltó que “lo más importante en todo esto es recuperar roles, la escuela coeducadora y la familia educadora absoluta, mientras que el Estado debe garantizar estas relaciones para que el alumno logre sus objetivos de venir a la escuela y aprender. La obligatoriedad da cantidad, no nos da calidad. Cuando estas tres patas no se juntan, es muy raro que se logren objetivos”.
“Hoy tenemos familias ausentes, que dejó en manos de otros la educación y hasta la alimentación de sus hijos. Hay una muy buena inversión en tecnología que posiciona a la escuela técnica, pero necesita que los alumnos ingresantes tengan los conocimientos básicos necesarios”, agregó.
Además, el profesor sostuvo que “no podemos eximir a todos para que nos den los números. Llegó el momento de sacarse la careta. Si cuando hay un problema con un alumno, viene el padre a querer comerse al profesor, estamos equivocados. Tenemos que estar todos del mismo equipo”.
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