Los vecinos celebran la llegada del pavimento, pero piden nuevas fuentes de trabajo. Una enorme torta, preparada por los estudiantes, presidió gran parte de la fiesta. Las peleas y la inseguridad.
Ayer el pueblo se reunió en la plaza principal para celebrar el cumpleaños. Una enorme torta, elaborada por estudiantes de cocina de la Escuela Media "Maximio Victoria", se destacó en el paseo público.
"Esta ciudad cambió mucho. En mis tiempos todas las calles eran de tierra y sólo había focos en algunas esquinas. La gente se movilizaba a lomo de mula o en carros. El cambio que hubo aquí desde entonces es enorme", comentó Félix Plaza, de 84 años. "Durante mucho tiempo aquí trabajé en tareas agrícolas; ayudaba a mi padre. Había de todo: ganado y cultivos de sobra. Trabajo no faltaba" agregó.
Luis Barros, un joven, se quejó por la falta de fuentes laborales. "Antes había en qué trabajar, pero ahora no. La política se debería orientar a traer industrias aquí", apuntó. Orlando Paz, otro vecino, coincidió con Barros: "hacen falta fábricas para que trabajen los chicos. Ahora la mayoría tiene nivel secundario y carece de trabajo. Aunque cualquier labor dignifica, creo que los chicos no pueden ir a cosechar limón cuando están capacitados para otras cosas", sostuvo. Paz estuvo viviendo 30 años en Buenos Aires y retornó a su pueblo de origen hace algún tiempo. "Cuando me fui todas las calles eran de tierra. Ahora están pavimentadas -destacó-. Pero lo más valioso que tiene este pueblo es la tranquilidad. Aquí es una maravilla vivir".
Los estudiantes también tenían cosas para decir. "Aquí hay tecnicaturas y profesorados. Sería interesante que la Universidad Nacional de Tucumán incorpore carreras de grado. Estamos muy lejos de la capital y no todos tienen la posibilidad económica de trasladarse hasta allá", comentó Emanuel Barros. Otros jóvenes plantearon la necesidad de que en las noches de los fines de semana se refuerce la seguridad en el microcentro a causa de los incidentes que se registran a la salida de los boliches bailables. "A veces hay peleas al frente de la comisaría y nadie hace nada", advirtió uno
La Banda de Música de la Municipalidad de Monteros fue muy aplaudida. También fue emotiva la representación de la "Leyenda de La Cocha", que teatralizaron alumnos de la escuela de San José. Las velas de la torta fueron apagadas por antiguos vecinos, entre ellos doña Argentina Torchán de Leguizamón. Enseguida, y en medio del "Cumpleaños feliz", todos comieron y brindaron por su ciudad.
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