Cobran la asignación y pagan una cuota escolar de más de 200 pesos

Para resolver el dilema de si la asignación universal por hijo debe seguir siendo recibida por niños que asisten a escuelas privadas y pagan arancel, la Administración Nacional de la Seguridad Social (Ansés) prometió controles exhaustivos. En Rosario, la unidad de atención integral del organismo (Udai) zona norte ya tiene cifras preliminares:
Su titular, Fabio Gentili, adelantó ayer que sobre una muestra de 250 casos relevados, un 20 % de los alumnos que van a colegios privados y reciben la ayuda pagan una cuota mensual de al menos 200 pesos, más dinero del que les reporta el beneficio. Y hasta hay algún que otro caso “escandaloso” donde se paga un arancel de 500 pesos.

Si bien el control aún se está realizando y faltan datos finales que se procesarán a nivel nacional (nivel donde también se tomará la decisión de seguir abonando el beneficio o no según cada caso), la delegación Ansés de la zona norte de Rosario ya hizo su propio relevamiento.

Para ello se testearon 19 escuelas privadas de distintas zonas de la ciudad (ya que la Udai no tiene jurisdicción territorial) con un promedio de 800 alumnos. De ellos, explicó Gentili, unos cien por establecimiento recibían la asignación universal.

De ese universo, se trabajó con un muestreo de 250 chicos. Y fue de allí de donde salió el dato revelador: un 20 por ciento de esos alumnos que gozan del beneficio de la asignación pagan a su vez una cuota escolar mensual superior a los 200 pesos, más de lo que reciben como ayuda (que ronda los 180 pesos mensuales).

Por supuesto que el relevamiento también comprobó que un 20 por ciento de los colegios tienen cuotas de valor cero o voluntarias que no pasan de los 20 pesos (y que incluso muy pocos chicos abonan), mientras que muchos otros promedian aran-celes de hasta 100 pesos mensuales (ver aparte).

Los controles se implementaron después de que los primeros requerimientos de la asignación evidenciaran que en el país unos 42 mil chicos, de los 3.700.000 anotados para el beneficio, iban a escuelas de gestión privada, hecho que según la resolución no habilitaba a recibir la ayuda.

En Rosario se calcula que de 100 mil chicos que reciben el beneficio, entre 6 mil y 7 mil concurren a colegios privados.

Aun así, desde la Nación se optó por no dar de baja a los pequeños beneficiarios, extender el pago hasta fin de año y comprobar “caso por caso” la realidad de cada familia.

“Se encontraron muchos casos de niños que asisten a escuelas de gestión privada, pero que tienen cuota cero y comedor, y también hay alumnos que incluso reciben becas”, explicó Gentili como resultado del relevamiento.

Sin embargo, también admitió que se toparon con situaciones de niños que reciben la asignación aun siendo alumnos de colegios donde los aranceles llegan hasta 500 pesos. “Pocos, pero hubo casos”, señaló.

Para Gentili, otorgar el beneficio alumnos de colegios con cuotas altas y que reciben subsidios del Estado equivale a duplicar la subvención, en forma directa e indirecta, hacia esas instituciones.

“En esos casos la discriminación hacia los niños no la hace la Ansés, sino el mismo colegio, que no los admite si no pagan aunque podría becarlos”, comentó.

Razones . Según Gentili, “cada vez que se ampliaron derechos, como la asignación universal por hijo o la jubilación por moratoria, acceden primero quienes por su nivel de formación, o de información, están en mejores condiciones de hacerlo ”.

Claro que lo opuesto también existe y no se visibiliza.

“Los más vulnerables se sienten tan excluidos, tan castigados, que ni comprenden que son sujetos de derecho: esas personas son las que no acceden a beneficios y por eso hay que apuntar a construir una nueva subjetividad donde se puedan asumir los derechos”, enfatizó.

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