Cómo trabaja, se organiza y milita en nuestra ciudad la corriente kirchnerista que sostiene el proyecto del FpV. En qué vecindarios tienen mayor inserción. Cómo son recibidos. Abordaje territorial, acciones solidarias y una relación hermética con los medios.
La corriente juvenil que en el ámbito nacional lidera el propio hijo de la Presidenta, Máximo Kirchner, cuyo principal referente público es el diputado nacional y actual secretario general del movimiento, Andrés “Cuervo” Larroque, se transformó con el correr del tiempo, a fuerza de trabajo de base, despliegue territorial y militancia, en el soporte del proyecto K.
En ese marco, su crecimiento a lo largo de los años y los espacios de poder que fueron ganando sus dirigentes, sumado a su vínculo hermético con los medios de comunicación tradicionales, en los que prácticamente no se muestran -salvo sus máximas figuras y en contadas ocasiones- les generaron numerosos cuestionamientos y alimentaron todo tipo de especulaciones sobre su manera de hacer política.
En Junín, el grupo viene trabajando sostenidamente desde hace algunos años y sus acciones tienen cada vez más inserción en los distintos barrios.
Se trata de una forma de hacer política muy particular, con características que no se ven en otros espacios y que, más allá de críticas o elogios, muestran a La Cámpora como una agrupación con mucha presencia en la ciudad.
Cómo trabajan
Poco más de un centenar de jóvenes de La Cámpora son los que trabajan y militan activamente en Junín.
Se trata de un grupo con una organización específica -cuyo principal referente en la ciudad es la diputada provincial Rocío Giaccone- en donde los roles están perfectamente definidos, que trabaja fuertemente en los barrios, principalmente en los periféricos.
El Progreso, Güemes, San Jorge, Mayor López, Fonavi, San Cayetano, Villa del Parque, Fonavi 117, Norte, Los Almendros y Capilla de Loreto son algunos de los vecindarios en donde La Cámpora está haciendo pie de manera más firme, como así también, en las localidades del partido: Agustina, Saforcada, Agustín Roca y Morse.
Es bastante común que haya algún militante de la organización viviendo en los barrios donde trabajan. Normalmente, ese es el primer vínculo con el lugar, quien hace de nexo con los residentes para empezar a conocer las necesidades.
A partir de ahí, se realizan encuestas casa por casa, preguntando no sólo por las carencias del sector, sino que también se averigua sobre los servicios y las dependencias públicas con las que los vecinos están relacionados o las que necesiten de algún tipo de acercamiento, como por ejemplo: Pami, Anses, Ministerio de Trabajo, Centro de Acceso a la Justicia (CAJ), Hospital, es decir, instituciones sobre las que la agrupación tiene algún tipo de ascendencia y puede ayudar mediante alguna gestión (en varias de ellas, los directivos pertenecen a La Cámpora).
En algunos casos, también se relacionan con las sociedades de fomento. Consultan a los dirigentes sobre la situación de la entidad y del barrio, para luego ofrecer su ayuda.
Acciones
A partir de lo que llaman “abordaje territorial” y del conocimiento de lo que sucede en el barrio, llevan a cabo diferentes acciones.
Algunas de las que se realizaron solo en este año, son:
*Jornadas solidarias: se hacen arreglos, reformas y mantenimiento en casas particulares, instituciones y espacios públicos.
* Operativo del CAJ: se difunde el trabajo de este centro, sus funciones y se toma nota de trámites y reclamos a los vecinos, relacionados a temas jurídicos, Anses, DNI, entre otros.
* Operativo de Anses: se atienden consultas sobre Asignación Universal por Hijo y Embarazo, tarjeta Argenta, programa Procrear, jubilaciones, pensiones, etc.
* Asesoramiento a microemprendedores.
* Difusión de la asesoría jurídica y social gratuita, que se brinda en la organización.
* Presentación programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, una iniciativa destinada a la inclusión laboral de los muchachos de entre 18 y 24 años.
* Difusión del Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (Pronuree), que incluyó una campaña de concientización energética y el cambio de lámparas incandescentes por otras de bajo consumo.
Recepción
Normalmente, la reacción de los vecinos ante la llegada de los militantes es de aceptación. Aunque esto también depende de los momentos. “Después de los hechos del 10M, no nos abrían la puerta”, confesó un joven militante.
“Los pibes caminan mucho el barrio”, destaca uno de los fomentistas consultados por este medio, que prefirió el anonimato, y agrega: “Hay que valorar lo que hacen, más allá de las cuestiones políticas”.
En tanto, Horacio Nedef, titular de la sociedad de fomento de El Progreso, explica que “acá, se conectaron con la gente del barrio y ofrecieron su ayuda, y cuando asumió la comisión directiva, se acercaron a la sociedad de fomento”. Esto fue hace dos años, y los militantes ayudaron a limpiar, acomodar y pintar la sede de la entidad barrial.
Fabián Peralta, fomentista de Barrio Norte, explica cómo se vinculó la institución con la organización: “Conocía a Marcos, un integrante de La Cámpora, que la mamá tenía un comedor al que nosotros ayudábamos. Yo estuve un tiempo solo acá, sin comisión directiva, y él me vino a dar una mano. Y acá le abrimos la puerta a todo el mundo, si es para brindarle algo al barrio”.
“A mí me parece muy bien, si es una colaboración de buena onda, sin finalidad electoral, me parece perfecto”, analiza el presidente de la Federación de Sociedades de Fomento, Sergio Pardini.
Sin embargo, hay veces que el trabajo de la agrupación choca con el de los dirigentes barriales, como explica Ricardo De la Fuente, fomentista de Nuestra Señora de la Merced: “En una oportunidad nos pidieron nuestra sede para hacer un operativo del Anses, algo que al presidente de entonces le pareció muy bien porque iba a ser un beneficio para los vecinos, pero cuando vinimos, el salón estaba todo embanderado, con la presencia de legisladores del FpV, lo que era, en definitiva, un acto político. Yo pedí si podían colaborar de alguna manera en la construcción del salón y nos dijeron que no tenían presupuesto, por lo que no nos podían dar nada. Después, un día, sin consultas, pintaron el mural de la plaza, al lado de una obra de arte que había hecho Laura Escandé, una obra que representaba el dolor por los muertos de Malvinas, que identificaba al barrio, y lo hicieron sin permiso. Y la tecnología que desplegaron era impresionante, para ser un grupo sin presupuesto”.
Según De la Fuente, “hay gente del barrio que está ofendida con La Cámpora, porque sienten que nos pasaron por arriba y nos usaron”.
Espacios a ocupar
Hay quienes aseguran que desde La Cámpora querrían empezar a ocupar lugares en las sociedades de fomento. De hecho, el titular de la comisión del barrio San Martín tiene vínculos estrechos con la organización.
De la Fuente cuenta que un integrante de la comisión de su vecindario, que pertenece a La Cámpora, se alejó de la entidad “porque dijo que tenía diferencias políticas” con el propio fomentista. “En realidad, nunca se hizo política en la sociedad de fomento”, señala el dirigente que también afirma que “acá, se dice que van a presentar lista para entrar en la comisión”.
No obstante, un político que conoce muy bien los movimientos de La Cámpora, remarca que eso no es así: “No tienen esa finalidad”, asegura.
Comunicación
“Ellos trabajan a largo plazo”, dice a este diario una fuente muy cercana a la agrupación.
Y dentro de la forma de manejarse, está su estrategia comunicativa.
“No hay nombres propios”, explica un referente de otro grupo de Unidos y Organizados, y puntualiza: “Vos ves cualquier trabajo hecho por una agrupación, y en la pintada está el nombre del dirigente, acá no, sólo figura La Cámpora, no vas a ver el nombre de Giacone en ninguna pared, los que aparecen, en todo caso, son los de Néstor y Cristina”.
Además, no dan entrevistas ni hacen declaraciones públicas, salvo en casos excepcionales. Con lo cual, a nivel mediático, no son ellos los que hablan de sí mismo y de su trabajo. Toda su comunicación se realiza a través de sus perfiles de Facebook, blogs o páginas web propias.
Para llevar a cabo esta tarea, tienen desarrollado un aparato tecnológico y comunicacional muy grande y estructurado. Así lo confirman dirigentes políticos cercanos: “Hay que ver cómo trabajan con la tecnología, todos están conectados a través del celular, saben todo lo que comunican sus integrantes entre sí, todo lo que se dice en los medios de comunicación y todo tiene que estar aprobado: si hacen una actividad, sacan fotos, las mandan a Buenos Aires y allá les dicen cuáles pueden subir al Facebook”.
Es que dentro del grupo, la organización interna es muy férrea y el espacio para la discusión “es prácticamente nulo”.
No obstante, allegados a La Cámpora deslizan que “desde arriba” se habría dado el visto bueno para que en Junín empiece una leve apertura a los medios de comunicación tradicionales.
De hecho, en el último tiempo se advierte una mayor presencia mediática de la diputada Giaccone, aunque todavía, sin hacer declaraciones públicas.




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