En la Cámara hubo tantos ascensos que sobran jefes pero muchos no tienen funciones

En medio de cuestionamiento de legisladores aliancistas, la auditoría interna de la Cámara de Diputados publicó un nuevo informe sobre la investigación que viene llevando adelante desde principios de año respecto al accionar de la gestión anterior de este Poder.
Ponen sobre relieve la necesidad de un ordenamiento respecto al personal y los ingresos, sosteniendo como necesario hacer una modificación importante en la estructura, dejando en evidencia que se viene contrariando la Constitución ya que se accede a cargos sin concurso. Además advierten que "fruto de los ascensos sin criterio, existe una enorme cantidad de jefes sin funciones".

En el informe reflejan que durante el año pasado, cuando Alicia Mastandrea presidía el poder, hubo inequidad en la distribución de beneficios otorgados a los trabajadores, a partir de la creación de cargos superiores que por ende conllevan a una mejora en las remuneraciones, ascensos que sostienen alcanza a aquellos más cercanos al poder político.

Beneficios caprichosos

"Hablamos de inequidad porque no se logró detectar un patrón objetivo que permita comprender por qué se excluyó a un enorme número de agentes de la Cámara de los beneficios otorgados a otro sector. Genera incertidumbre un Poder conducido sobre una voluntad caprichosa y arbitraria; la expresión de esa arbitrariedad es la inexistencia de fundamentación para entender la toma de tales decisiones", índice el reporte.

En este sentido, la auditoría sostiene que "más allá del descrédito e ilegalidad administrativa que representa una decisión sin expresión de fundamentos, el daño que genera este tipo de operaciones sobre el recurso humano del Poder es difícil de cuantificar", añade.

A eso suma que "la recomposición salarial por la vía de la creación de cargos superiores ocupados por el personal de cargos inferiores, no es una recomposición sino un ascenso que lógicamente produce mejora de los haberes. Esto también produce que cada vez menos personal está dispuesto a realizar las tareas que sostienen la administración del Poder. Hay un deterioro en la configuración de la pirámide que al menos en teoría debería constituir la estructura de personal de un poder como el legislativo".

Muchos jefes

El trabajo también observa que "existe una enorme cantidad de jefes sin funciones específicas y cada vez menos personal que siga las instrucciones de esos jefes. Esto acarrea como efecto colateral indeseable la costumbre de contratar personal temporal para desarrollar actividades propias del personal de planta, una práctica que debería ser gradualmente erradicada ya que atenta contra la contención de gastos dentro del Poder y frecuentemente es la herramienta con la que se desfuncionaliza en los hechos al personal de carrera".

En definitiva lo que pretenden hacer notar desde la auditoría es que cerca de la mitad del personal se encuentra adscripto a los bloques políticos, dejando traslucir que allí no sólo los controles laborales son más laxos y además porque quien trabaja en la parte administrativa burocrática no tiene posibilidades de ascensos, y sí quienes están trabajando directamente para los legisladores.

La auditoría se permite hacer algunas propuestas a tener en cuenta para intentar modificar este panorama, para ello en primer lugar entienden necesario eliminar las facultades de la presidencia, establecer un régimen de ingresos por ley, es decir por concurso.

Asimismo proponen establecer una estructura organizada, y sugieren avanzar en eliminar los contratos de obra, a partir de que existe un centenar de personas bajo esta modalidad de trabajo y que se encuentra en actividades operativas propias del Poder.

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