La cámara Gesell, el dispositivo clave en la causa sobre los abusos en el colegio Gianelli

La cámara Gesell, el dispositivo clave en la causa sobre los abusos en el colegio Gianelli
El largo camino para investigar las denuncias realizadas por padres de niños sobre posibles abusos sexuales cometidos por una docente de la institución tiene un punto relevante: la toma de testimonios a los menores víctimas
Para todos esos 49 niños y sus familias, la cámara Gesell toma especial importancia. El uso del dispositivo en un interrogatorio especial, dirigido por profesionales de la psicología, permitirá obtener el relato de los menores sin mediaciones.

La cámara Gesell es un dispositivo más que sencillo: creada por el psicólogo estadounidense Arnold Gesell, consta básicamente en dos habitaciones con una pared divisoria en la que se instala un vidrio o espejo que permite ver sólo de adentro hacia fuera.

Es decir, la habitación interna, donde se produce el trabajo entre el profesioal y el chico está aislada de la otra, mientras que desde una sala de control, los movimientos y dichos del chico están siendo monitoreados.

La psicóloga especialista en abusos sexuales Patricia Gordon lo explica así: “La Cámara Gesell consiste en una entrevista a cargo de un profesional, en un consultorio adaptado especialmente para los chicos, el cual tiene que tener medidas y colores predeterminados. Tiene un vidrio para que puedan observar funcionarios judiciales, peritos de parte, los abogados y puede estar incluso el imputado. También tiene que estar presente un juez de Garantías, pero este no tiene intervención en el interrogatorio. Desde el interior de la sala no se puede ver quien está observando la entrevista”.

Más allá de las cuestiones técnicas, Gordon explica que “el motivo fundamental de esa entrevista es conocer el estado emocionar del niño y poder indagar en los puntos que llevaron a esa denuncia. Se hace con preguntas abiertas y generales, y si la criatura entrevistada cuenta alguna situación particular se puede hacer preguntas más focalizadas, cuidando de no inducir ni frenar el discurso del niño”.

Si bien se hace hincapié en la necesidad de que el chico no se sienta observado por la mirada adulta, además la cámara tiene que ser un “espacio adecuado para que los niños se sientan cómodos”, de allí que suele haber espacios de recreación, juegos, y colores en las paredes que constituyan un lugar cálido para el chico.

Además, Gordón explica que los profesionales que realizan las entrevistas “tienen que estar altamente capacitadas para eso. Lo ideal para mayor comodidad del niño es que la realice una sola persona. Del lado de afuera, le pueden enviar preguntar por circuito cerrado a la entrevistadora, que las puede llegar a formular si las cree convenientes”.

Patricia Gordon apunta que la cámara Gesell es una herramienta científica más, pero que no se trata de la única: “también existe la entrevista psicológica, y están las pericias”.

En Mar del Plata la Asesoría de Menores cuenta, desde el año pasado, con un dispositivo similar a la cámara Gesell convencional. En ésta, en vez de haber un vidrio unidireccional, hay una cámara oculta que es monitoreada desde una segunda habitación.

Comentá la nota