Un clásico: rejas y protestas armaron un caos de tránsito

La avenida 7 estuvo cortada entre 50 y 54 y hubo calles valladas bloqueando el paso de autos en hora pico

Entre las protestas y los vallados, avanzar ayer apenas unas cuadras en el microcentro de la Ciudad fue todo un desafío a la paciencia de los conductores. La avenida 7 estuvo cortada entre las calles 50 y 54 desde el mediodía y durante las horas de mayor movimiento vial por una manifestación de trabajadores municipales de diferentes distritos de la Provincia. Asimismo, en el bulevar 51, a la altura de 6, para proteger de la manifestación a la Casa de Gobierno, se frenó la circulación con un enrejado. Finalmente, una de las calles alternativas a 7, la 4, entre 51 y 53, no estuvo habilitada al tránsito a raíz del desarrollo de una nueva jornada de los Juicios por la Verdad. Todo contribuyó a que reinara un inmenso caos, generador de largas demoras.

En la Legislatura bonaerense se debatió un proyecto de reforma del estatuto del personal municipal (ley 11.757) y mientras se desarrollaba la discusión parlamentaria representantes de ese sector de trabajadores pertenecientes a comunas del Conurbano y del resto del territorio provincial se apostaron, con pancartas, banderas, bombos y batucadas, en 7 y 53, frenando el tránsito.

Desde la avenida 7 hasta la avenida 1, entre las calles 50 y 54, se vivió un verdadero infierno vial: se formaron complicados “embudos” difíciles de esquivar, y hubieron bocinazos, marchas y contramarchas, y desvíos de último momento.

Una de las causas del descontrol fue que para el reemplazo de la avenida 7 en el sentido descendente de circulación sólo quedó disponible la calle 6, muy recargada, por otra parte, debido a los recorridos improvisados de los micros que al no poder pasar por 7 tuvieron que usar esa opción vial.

Y es que, en ese sentido, al desorden abonó también el hecho que la calle 4, entre los bulevares 51 y 53, no estaba habilitada para el tránsito por los juicios que se llevan a cabo en la tradicional sede de la AMIA.

En rigor, no sólo la calle 6 y el sector liberado de la 4 colapsaron por el volumen no habitual de tránsito; todas las calles cercanas a 7 se saturaron de vehículos.

La calle 5, con dirección ascendente, se copó con los servicios de colectivos que ingresaban, desde distintos puntos de la Región, al microcentro.

El mismo caos se vio en la avenida 1, donde, inexplicablemente, entre las 12 y las 15, más en los carriles descendentes que en los ascendentes, se produjeron largos embotellamientos. Incluso, en ese sector, se vivieron momentos de tensión por el hartazgo de algunos automovilistas que, cansados de esperar en una fila que se detenía por minutos, se largaban a avanzar por el carril contrario, en contramano, con las consecuencias que implica esa infracción de tránsito.

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