Las reservas de agua para consumo humano y animal en la zona oeste de Formosa se agotan. La recarga de los represas, canales, aljibes se encuentra supeditada a lluvias que según los pronosticadores no están previstas para los próximos días.
La sequía que se registra en estos días hacia el oeste de Estanislao del Campo, hace años no se conoce. Los memoriosos hablan de más de diez años y otros llevan el recuerdo hasta hace más de 30. Lo cierto es que desde la salida del invierno del año pasado no hay lluvias importantes en el oeste lo que dejó sin posibilidad de recarga todo aquel sitio donde almacenar agua.
Inconvenientes por salida de funcionamiento de las máquinas bombeadoras del fluido a la red
Los vecinos de Ing. Juárez, Los Chiriguanos, Laguna Yema, Pozo del Mortero, Las Lomitas, Pozo del Tigre y sus zonas rurales están midiendo el agua que consumen a diario en sus familias ya que saben que la sequía seguirá por varias semanas más, algunas estiman recién para marzo las lluvias importantes.
La zona productiva agrícola-ganadera está más que complicada ya que los campos con animales no han podido recuperar sus pastos, ya sean naturales o pasturas implantadas lo que hace que hoy exista mortandad de animales en algunos sectores. También la falta de agua en represas por la ausencia de lluvias es un problema para el ganadero.
En los núcleos urbanos el Servicio Provincial de Agua Potable -SPAP- se encuentra a cargo de la provisión y servicio de las plantas potabilizadoras de los pueblos donde hay lugares que durante ya hace varios días no envían agua a las redes domiciliarias.
Localidades como Las Lomitas, Palo Santo, Pozo del Tigre entre otras son las más afectadas por la ausencia de agua en las casas, debiendo los vecinos realizar gestiones de las más diversas para palear el déficit del vital líquido.
En declaraciones a Radio Uno y El Comercial, el intendente de la localidad de Palo Santo, Raúl Dzakic, admitió que la localidad –como todas las ciudades del interior- está padeciendo la falta de agua en la ciudad por problemas en el sistema de bombeo”, situación que en las próximas horas estará solucionado por la ayuda que le está brindando el SPAP con la asistencia de un nuevo motor.
“Nosotros tenemos cinco reservorios de agua para abastecer a la ciudad, pero por las temperaturas de enero se fueron evacuando y lo que teníamos previsto para fines de febrero ya lo estamos utilizando ahora”, sostuvo el intendente.
Bombas rotas
El pasado miércoles se realizó un corte programado en el servicio de agua potable de Clorinda a los fines de poder reparar una rotura en el acueducto que traslada agua cruda a la planta potabilizadora de la ciudad, por lo que la ciudad estuvo sin servicio hasta entrada la noche de ese día.
Cuando comenzaba a restablecerse el servicio en algunos barrios, repentinamente comenzó a perder presión, personal de Aguas de Clorinda ya en la mañana del jueves se encontró una vez más con una rotura en el acueducto pero en otro tramo, a apenas 100 metros de la toma de agua cruda del río.
Esto originó que necesariamente se deba cortar el envío de agua cruda a la planta potabilizadora por lo que una vez más Clorinda quedo totalmente sin el vital liquido. Tomás Ramos, responsable de Aguas en Clorinda, mencionó que esta rotura “fue detectada en horas de la madrugada y fue necesario cortar el servicio porque para realizar la reparación se utilizan equipos con energía eléctrica y no puede haber agua en el lugar”.
Las Lomitas también vivió “un susto” ayer cuando las máquinas de la estación de bombeo se pararon. Todo hacía prever que se necesitarían varios días para poder reponer el servicio, situación que se intentaba revertir en la última hora de anoche y desde el ente encargado de distribuir el agua en la ciudad aseguró que “era posible que mañana (por hoy) sea reestablecido el servicio.
Sequía no estacional
Nilo Schaeller, pronosticador y hombre de referencia durante muchos años en la Estación Experimental INTA-Colorado, afirmó en Radio Uno que en gran parte de la provincia “se está dando un ciclo que se denomina “Niño-Niña neutro”, que implica que las lluvias que estaban pronosticadas empiecen a reducirse, aunque hay estimaciones que a partir de cuatro o cinco días podría haber un cambio climático que traerá alivio a la preocupante situación”.
“En el Oeste hay una sequía que ya no es tan estacional porque desde el 2002 se vienen registrando bajas en los promedios de milímetros caídos. Y la diferencia no es poca teniendo en cuenta que el agua es necesaria por las características de la geografía”, sostuvo el experto.
Productores agropecuarios admitieron que si no llueve en 15 días la siembra se perderá totalmente, mientras que en los campos cargados de animales vacunos, la sequía ya está haciendo estragos y se registran muerte de ganado.
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