Sucede porque al hecho de que Comodoro alcanzó una población a la que se calculaba llegar una década más adelante se suma que allí donde había una vivienda familiar se erige hoy un edificio y los vertidos de una cocina y uno o dos sanitarios se transforman en 15 ó 20 que deben ser drenados por el mismo ducto y a la misma red de antes.
Según informó Gabriel Tcharian, presidente del Consejo de Administración de la SCPL, la entidad tiene todos los proyectos técnicos efectuados para la solicitud de fondos, y en un trabajo conjunto con el intendente Néstor Di Pierro se gestiona ante organismos como en Enhosa para poder comenzar la renovación de redes.
Es que la cifra es alarmante: “tenemos roturas en el 60% de la ciudad” dijo Tcharian al detallar los relevamientos que en materia de sistema cloacal efectúa el departamento de saneamiento.
Tal y como se indicó, la problemática en el colapso de la red tiene doble entrada: por un lado, los barrios más antiguos de Comodoro como el Centro, La Loma, 9 de Julio y parte de Mosconi, entre otros, tienen redes añejas y resentidas, al punto tal que el referente de la Cooperativa graficó que en los sectores de plazas y bulevares son las raíces de los mismos árboles las que terminan socavando los ductos. Es en estos sectores por lo tanto donde el recambio o reparación de la red requiere mayor premura.
Pero, como se mencionó, el sistema cloacal tiene además otra problemática que es la sobredensificación de la ciudad, que redunda lisa y llanamente en que la red rebalse. La situación obedece no sólo al hecho de que Comodoro haya alcanzado una cifra poblacional a la que se calculaba llegar una década más adelante, sino que, además, allí donde otrora se levantaba una vivienda unifamiliar se erige hoy un edificio, y los vertidos de una cocina y uno o dos sanitarios se transforman en los de 15 ó 20, que deben ser drenados por el mismo ducto y a la misma red de antes.
Es así que al no resistir la presión de los efluentes que diariamente se inyectan las cloacas comodorenses llegan al punto de la saturación y el colapso que hacen urgente la necesidad de la renovación total de la red.
“No son obras que se pueda realizar en un corto plazo, pero si a mediano plazo, los proyectos ya están en el Ministerio de Planificación, en el Enohsa y en los ministerios necesarios” dijo Tcharian no obstante.
HISTORICO
Vale recordar en este punto que ya en 2008 el área de Servicios Públicos de la Municipalidad había desarrollado un plan maestro que reflejaba las obras de saneamiento necesarias para Comodoro en materia de agua y cloacas. Sumaban en ese entonces 1.000 millones de pesos, a gestionarse ante organismos como el Enohsa o el BID; la cifra trepa hoy a más de 1.800 millones. La necesidad urgente de financiamiento para destinar a reparaciones o soluciones de coyuntura, aleja además para muy adelante en el tiempo la posibilidad de plantear por ejemplo la instalación de plantas de tratamiento, para evitar que la ciudad más populosa de la Patagonia siga vertiendo sus efluentes “crudos” al mar y la consecuente degradación de las playas.
Sucede que en línea paralela a la gestión por renovación de redes, se requieren fondos también para prolongar las distancias en que los emisarios vuelcan los efluentes al mar, lo que implica construir al menos 27 ductos 3.000 metros costa adentro, de modo que se torna una cuestión de prioridades invertir en uno u otro objetivo.
Así, Comodoro ya no sólo tiene el histórico problema de ingreso de aguas, sino que suma ahora su drenaje posterior y es bajo este panorama que la SCPL celebrará su 80 aniversario el viernes próximo, y 112 la ciudad, dentro de 18 días.

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