Cerca de las 10 de este lunes, el líquido cloacal inundó la arteria Azcuénaga, entre Don Bosco y Bustamante. Los comerciantes de la zona aseguran que la situación se extendió durante cuatro horas.
“La calle se inundó, era un espanto, el olor era horrible. Por suerte, en el interior del local no tuvimos inconvenientes con las cloacas”, contó Jorge Morales, dueño de Sol Control, un negocio dedicado a la instalación de alarmas y cierre centralizado de autos, entre otros.
Uno de los trabajadores de este local, ubicado en calle Azcuénaga 169 de Luján, agregó que el desperfecto se arregló solo. “Estuvo vertiendo esos líquidos toda la mañana, pero no vino nadie de la comuna, simplemente, alrededor de las 14, se arregló el problema”, dijo.
En la despensa ubicada en la intersección de Azcuénaga y Bustamante, las trabajadoras del lugar agregaron que los líquidos llegaron a subir a la vereda y reconocieron que el olor era nauseabundo. “No llegó hasta la puerta del negocio, pero subió un poco a la vereda”, relató Florencia Mollo, dueña del local.
Gisela Marín, una de las empleadas del comercio agregó que los clientes se quejaban del fuerte hedor que invadió la zona hasta las 14 cuando, repentinamente, la red dejó de verter hacia la calle los líquidos cloacales.
“Se secó todo rápidamente y, afortunadamente, se fue el olor pero era insoportable”, sumó Morales.
Desde Aguas Luján explicaron que, efectivamente, se tapó la red cloacal en esa zona pero que no se registró ninguna de denuncia por parte de los vecinos del lugar. Un operario de la entidad pasó por Azcuénaga, notó la situación y dio aviso a la empresa que solucionó el problema.
Según Luis Aguilar, director de la empresa afirmó que no recuerda que un hecho así haya ocurrido antes en la zona pero dado que la red es bastante antigua, no descartan que vuelva a pasar en ese punto o en cualquier otro del departamento.
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