Cloacas en la calle Mitre: el Municipio se defiende

Cloacas en la calle Mitre: el Municipio se defiende

Desde el gobierno de Gennuso responsabilizaron a la CEB y cuestionaron a la empresa contratista Planobra –que luego abandonó los trabajos– por la falta de reemplazo de los caños.

 

Durante la reciente remodelación de la calle Mitre el municipio aprovechó para ejecutar reparaciones parciales sobre la red cloacal que garantizan una “operatividad equivalente al de una obra nueva”, pero no realizó un reemplazo completo del ducto porque el presupuesto que recibieron de la empresa Planobra era desmesurado.

El secretario municipal de Desarrollo Urbano, Marcelo Ruival, dijo que el primer intento fue agregar la obra de cloacas al proyecto integral “pero la provincia lo rechazó”. Los intentos de hacerlo con fondos municipales también se vieron frustrados por la emergencia económica.

Según Ruival, el reemplazo completo de las cloacas quedó definitivamente archivado cuando el ingeniero Eduardo Sosa, de la empresa Planobra (a cargo del contrato general) “pasó un presupuesto de 15 millones de pesos por las cloacas”.

Según Ruival, el precio “de mercado” de ese trabajo rondaba los 2 millones. “No lo podíamos aceptar”, aseguró. La solución fue acordar con Planobra la exploración del ducto cloacal con cámaras de “video inspección”, detectar los puntos deteriorados y repararlos por cuenta del municipio antes de tapar las zanjas.

Sólo en la primera cuadra (Mitre al 700) el contratista de la cámara, Luciano Vario, identificó 13 puntos a reparar, entre conexiones clandestinas, obturaciones y rajaduras. Los trabajos fueron encargados a la empresa local Alusa, que los ejecutó un domingo para no colisionar con Planobra.

Según Ruival, el municipio fue el único que buscó soluciones para las deficiencias del servicio cloacal, porque la CEB (que es la operadora a cargo) “se negó a presupuestar los trabajos si no eran completos” y no quiso reemplazar sólo algún tramo, “por más que lo pagara el municipio”.

También mantuvo reuniones con los frentistas para involucrarlos en un proyecto adicional de cloacas, pero no tuvo eco. “Sólo les interesaba que hubiera pluviales y buenas rejillas”, dijo Ruival.

De todos modos, el funcionario aseguró que las reparaciones parciales efectuadas son suficientes para cubrir el transporte de efluentes en la Mitre y no hará falta en lo inmediato romper la calzada por una nueva obra.

Dijo que el caño principal tiene un calibre de 160 milímetros y es suficiente para la demanda futura, salvo que aumente mucho la densidad media de esa área urbana, lo cual es improbable porque está vedado por el Código.

Admitió que vinculadas a la red existen “cámaras desengrasadoras sin mantenimiento” y que es responsabilidad de la CEB intimar a sus propietarios.

a reparar en una sola cuadra del tendido cloacal se hallaron durante la inspección con una cámara.

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