En un clima tenso, se votó la suba del boleto en tres etapas

En un clima tenso, se votó la suba del boleto en tres etapas
El oficialismo y Encuentro Ciudadano aprobaron el aumento. El PJ dijo que no hay contrato ni elementos para conocer los costos de la empresa. Cómo se aplicará.
En una sesión caliente, en la que se produjeron duros cruces entre oficialistas y opositores y en la que hubo algunos concejales silbados y cuestionados a los gritos por militantes de la Federación Universitaria, ayer quedó finalmente aprobado el aumento del boleto urbano que se irá aplicando de manera escalonada entre abril y septiembre.

El incremento se concretará en tres tramos: el boleto pasará de 3,25 pesos a 3,50 el 1º de abril, se ubicará en 3,75 pesos el 1º de junio y terminará en 4 pesos en septiembre. La suba fue aprobada por los concejales del oficialismo y por Eduardo Scoppa, de Encuentro Ciudadano, quien argumentó que se terminó aprobando el mal menor para los usuarios y destacó que, por primera vez, se discutirá en audiencia pública la calidad del servicio de transporte y las posibles modificaciones para mejorarlo.

Tal como lo había anunciado, el justicialismo votó en contra y no sólo cuestionó el incremento sino que, además, detalló que la empresa SAT Ciudad de Río Cuarto presta el servicio sin contrato ni concesión y que sólo la vincula al Municipio una adjudicación precaria otorgada en 1954, hace ya 59 años.

El bloque oficialista destacó que el precio finalmente aprobado está lejos de los 4,75 pesos que la empresa había pedido para abril. Ese mes el valor estará en 3,50, una cifra que implica un aumento del 8 por ciento, en vez del 45 reclamado por Ciudad de Río Cuarto. Pero, además, plantearon que, a diferencia de lo que ocurre en otras ciudades de la provincia, el boleto obrero estará a 2,80.

En la ordenanza que se aprobó ayer, el aumento en tres etapas es sólo el primer artículo. Además, el texto agrega que la Municipalidad deberá realizar, a través de técnicos que podrían ser de la Universidad de Río Cuarto, un estudio que determine los costos y la forma en que deben medirse las actualizaciones futuras. También tendrá que presentar un diagnóstico sobre los recorridos de las líneas, las frecuencias, el alcance del servicio y la cantidad de puntos de venta de los abonos.

Con esos elementos en la mano y después de haber realizado entre cuatro y seis talleres barriales, el 16 de diciembre se hará una audiencia pública en el Concejo.

El justicialismo fue muy crítico. Cuestionó la falta de contrato, la concesión precaria y, además, la decisión de aplicar un aumento primero y recién después comenzar a analizar el esquema de costos que debe afrontar la empresa. “Es el clásico pague ahora y reclame después”, graficó la concejala Samantha David.

El delasotista Mauricio Dova planteó que el actual precio del boleto ya es caro y mencionó que en otras ciudades -San Luis, Catamarca, Tucumán, Resistencia- el valor está muy por debajo de Río Cuarto. “Además no existe ningún estudio concreto de los costos para prestar el servicio (...) El Concejo no tiene los elementos mínimos e indispensables para votar el aumento”, dijo.

El kirchnerista José Barotti detalló que, a través de una nota, la Universidad propuso un órgano de control externo al servicio y cuestionó el estado de indefensión que significa para el usuario el hecho de que se trate de una empresa monopólica. Además, la UNRC puso a disposición del Concejo sus técnicos para colaborar en la redefinición del servicio.

David hizo un repaso de la normativa que vincula a la empresa con el Municipio. Y planteó que, a pesar de los pedidos formales e informales, nunca apareció en los archivos municipales el contrato vigente que regula el servicio de transporte. “¿Cómo vamos a discutir la tarifa si ni siquiera sabemos cuáles son las condiciones que figuran en el contrato?”, señaló.

También desde el peronismo salieron las ideas de que se subsidie el servicio desde el Estado local o que se piense en una licitación pública.

Los momentos más tensos de la sesión ocurrieron cuando tomaron la palabra Martín Carranza, jefe del bloque oficialista, y Eduardo Scoppa, de Encuentro Ciudadano.

Carranza señaló que el oficialismo está dispuesto a dar el debate sobre la calidad del servicio de transporte; pero, a la vez, fustigó la postura de los concejales delasotistas, especialmente de Dova, que “rechazan la suba del transporte y van a 20 cuadras, en el Centro Cívico, y aplauden los aumentos de Epec y la emisión de letras”.

El jefe de Río Cuarto para Todos detalló que en la mayoría de las ciudades de la provincia el valor del boleto es superior al de Río Cuarto. Y cuestionó al peronismo por reclamar ahora una licitación pero no haberla convocado cuando gobernó la ciudad durante cuatro años y medio.

Los militantes de la FURC comenzaron a silbarlo. El presidente del Concejo, Claudio Miranda, los llamó al orden. Carranza rememoró entonces sus años de militancia universitaria y dijo que siempre estuvo orgulloso de ser radical y de la Franja Morada.

“No como otros, que se dicen independientes y responden a estructuras político-partidarias”, dijo. Palo para el Espacio Independiente, que le respondió con cantos e insultos.

También recibió silbidos Scoppa, que argumentó detalladamente por qué esta vez, a diferencia de las anteriores, iba a votar el aumento del boleto. Señaló que ahora, a diferencia de las ocasiones pasadas, se buscó un equilibrio entre el pedido de la empresa y las necesidades de la gente y además se estableció un mecanismo para estudiar a fondo la calidad del servicio. “Un aplauso para el Che Guevara”, dijeron los dirigentes estudiantiles. Y silbaron al concejal.

Finalmente, a pesar de los cruces y los silbidos, llegó la hora de votar. El oficialismo y Encuentro Ciudadano lo hicieron a favor, el PJ en contra. Y la Federación Universitaria replegó sus banderas y se retiró.

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