El termómetro superó los 20° y muchos optaron por admirar las artesanías de las provincias. Para hoy, 22°.
En el arranque del primer fin de semana de la expo del campo en Palermo, ayer, brilló el sol y la gente disfrutó de todos los stands del predio. En pleno invierno, el día fue primaveral: la temperatura superó los 20 grados y casi todos recorrían la muestra en manga corta y lentes oscuros.
La fiesta de sol sigue hoy. Según el Servicio Meteorológico Nacional, en la Ciudad va a estar despejado y el termómetro va a llegar a los 22 grados.
Las tribunas de la pista central estuvieron casi completas ayer, cuando a las 12, el show de caballos árabes, con los jinetes vestidos con túnicas (muchos chicos de menos de 15 años) desfilaron con música típica de esa región. La mirada de todos se la llevó una odalisca que bailó un tango con un caballo.
En el medio de los puestos de comida, donde se puede conseguir un pancho a $ 22, una gaseosa a $ 23 y un café por $ 20, la convergencia entre campo y ciudad era rápidamente visible. Los jeans se mezclaban con las bombachas campestres, las zapatillas con las alpargatas y alguien con una remera de los Beatles paseaba en medio de tanto gaucho.
Una de las opciones ya clásicas en esta feria es la que se encuentra en el pabellón Emilio Frers, donde se ubica la Feria de Artesanías Tradicionales Argentinas, que cuenta con la presencia de 11 provincias, muchas de las cuales participan desde la primera muestra, hace ya 44 años.
Muchos se paran a observar, en vivo y en directo, el trabajo que lleva hacer ese canasto, ese tejido o ese poncho que están admirando. Y esa es la particularidad del paseo de artesanos que se puede recorrer hasta el 27 de julio: no sólo se pueden admirar las creaciones de todos los rincones del país, sino que se puede observar a los artesanos en su labor, que cuentan su historia y la de su técnica de trabajo a todos los visitantes. El miércoles, un jurado especializado entregará el premio al mejor producto del pabellón.
Esta feria también ofrece productos realizados por integrantes de los pueblos originarios del país. En el stand, que pertenece a la ONG Arte y Esperanza, ubicado en el pabellón verde, se muestran y ofrecen productos de las comunidades más ricas de la historia precolombina, como la Chané, Wichi, Coya, Toba y Diaguita. Se venden desde ponchos y mantas, hasta fajas, cestos y mates, manufacturados con materiales naturales de cada zona. Allí está todo eso que, cuando se viaja, se quiere comprar.
Por el día soleado, ayer también hubo buena convocatoria en la pista de camionetas 4x4, en donde se puede viajar a bordo de las camionetas que manejan los expertos de las marcas.
Los pabellones de Ovinos y la puesta a punto de las vacas y los toros sigue para las jornadas de admisión y premiación de la semana entrante.
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