Por: Silvia NaishtatEn función de cómo puede responder el Gobierno al resultado electoral, son pocos los empresarios que toman decisiones más allá del 28 de junio. Y la preocupación es qué puede pasar con el empleo. Dante Sica, de abeceb, dice que las empresas hicieron su ajuste productivo, previendo una menor demanda
Luis Karpf, reconocido especialista en organización, se pregunta cómo se trabaja en un ambiente de incertidumbre y con el miedo permanente de perder el empleo. Karpf distingue a las compañías que asumen la crisis y generan en los empleados una noción de sentido compartido. "Así nace la cultura de la confianza y emergen buenos pilotos de tormenta, estos son los líderes estratégicos", enfatiza.
De este modo, contrasta con los líderes que solo atinan a mantenerse a flote, a los que llama circunstanciales. ¿Cómo funcionan unos y otros?, se averiguó. "Los circunstanciales aplican la sabiduría convencional, despiden, contratan a los más baratos, reducen la capacitación y eliminan beneficios. En el largo plazo, esos equipos se oxidan. Después se tarda mucho tiempo en recomponer una cultura emprendedora, orientada a resultados y comprometida. Los pilotos de tormenta, en cambio, establecen acciones colectivas y un significado de confianza recíproca. Son los que se anticipan, comunican lo que va a cambiar y hacen todo de una manera íntegra", señaló Karpf.
Cuando Mercer investigó en las empresas el comportamiento de los líderes, el 50% resaltó su presencia, el 31% contó que sólo aparecen por cuestiones específicas y un 20% destacó su ausencia permanente.

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