El 22 es un día clave para la Unión de Cooperativas Algodoneras Limitada (UCAL), que viene arrastrando una delicada situación financiera producto de diversas circunstancias que la llevaron a casi su paralización, debido a que las autoridades del directorio del Banco de la Nación analizarán su carpeta para lograr un auxilio financiero que la vuelva a repotenciar.
La constitución del fideicomiso permitirá transferir la deuda de UCAL a la provincia, que será la acreedora del pasivo, y la cooperativa pagará sus obligaciones cediendo parte del terreno en el que está emplazada la hilandería. La operatoria prevé que el gobierno provincial ceda en comodato el inmueble para que el grupo inversor instale allí una nueva hilandería.
Los trabajadores persisten en sus reclamos
Los trabajadores de UCAL tenían previsto realizar una concentración y reunión con la comunidad donde serían acompañados por varias organizaciones sociales, pero tuvo que postergarse debido a la lluvia caída en la jornada del martes durante todo el día, ya que muchos de los manifestantes tenían sus viviendas anegadas y debieron ser evacuados.
En cuanto a que las deudas de UCAL podría tener un principio de solución el jueves 22, Ramón Segovia, uno de los referentes de los trabajadores, dijo que “esa deuda es de un convenio que se firmó en junio del año pasado y lo que se hará es traspasar la deuda del Banco Nación al gobierno, pero nosotros necesitamos que solucionen nuestro problema de haberes, de todo lo que nos deben. Para fines de diciembre nos pagaron tres cuotas de 840 pesos, correspondientes a los meses de octubre, noviembre y diciembre de 2007, pero aún nos deben aguinaldo y vacaciones de ese año, más todo el año 2008, las asignaciones familiares y la ayuda escolar del año pasado. Nosotros queremos que alguien de las autoridades nos llame, dialoguemos, que nos informen sobre cómo solucionarán nuestro problema a la mayor brevedad y queremos conservar nuestra fuente de trabajo.
“También apuntamos a que sea aprobado el fondo especial para industrias y empresas recuperadas, que permitirá poner en marcha la textil, la cual no funciona desde hace más de un año. Además del reclamo de la expropiación, pedimos a la justicia chaqueña que tome cartas en el asunto en la denuncia realizada el 19 de noviembre sobre el saqueo por parte de directivos de la planta de maquinarias que están en el lugar. La denuncia penal sigue en mesa informatizada fue presentada y no se avanzó nada sobre ello. Me pregunto si esta justicia es imparcial y si esto no le hubiera sucedido a un obrero, si esa máquina estaría todavía ausente”, señaló.
Segovia recordó que por la importante deuda de la textil con los trabajadores (más de 13 meses de sueldo) ya existe una causa judicial en el civil y comercial Nº 3, que determina que las maquinarias quedan embargadas en el lugar. “La maquinaria tiene un valor muy grande, pero más allá de lo monetario es el corazón para el funcionamiento de ella. Nuestra preocupación es que la máquina aparezca, como también los culpables. En media hora sacaron un capital gigantesco y la justicia no nos da respuestas”.

Comentá la nota