Camuzzi retiró el medidor el jueves pasado y la UFAP se mudó a la sala de Audiencias. Las defensorías atienden con guardias mínimas.
Los empleados de ese sector comenzaron a percibir el fuerte olor del fluido varios días antes y también afecciones directas en su salud, por lo que decidieron llamar a la distribuidora para que inspeccione las instalaciones de ese sector.
El jueves Camuzzi realizó una exhaustiva inspección en la que constató la pérdida y otros irregularidades en las instalaciones que determinaron el retiro del medidor. Desde Tribunales se informó que la avería que provocó la fuga estaría vinculada a las obras de remodelación de la mesa de entradas del sector.
Aunque el delegado de Sitrajur, Angel Soria, señaló que la pérdida está localizada en la caldera y que su reparación demandará algo más de un mes. El gremio solicitó una audiencia con las autoridades de Superintendencia, para definir la modalidad de trabajo.
Soria explicó a "DeBariloche" que "mañana vence el plazo establecido por una resolución de la Procuración para que toda la parte de defensorías y la Unidad Fiscal se realice con guardias mínimas porque se estan calefaccioando con artefactos eléctricos.
El desperfecto y la clausura de las oficinas afectó a ocho empleados de la UFAP, 20 de las defensorías y del Juzgado 4, jueces y funcionarios. La Unidad Fiscal improvisó escritorios para atender al público en la sala de Audiencias grande, donde se realizan los juicios penales, situación que altera el desarrollo de debates. "Esto afecta directamente el servicio de Justicia" advirtió el gremio.
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