La clausura se hizo tras un procedimiento en el que quedó en evidencia el accionar de las mujeres en un ‘vip’ ubicado en calle Chubut al 158 del barrio 9 de Julio. El procedimiento se efectuó luego de una denuncia efectuada por un vecino al 0800 en el que se daba cuenta de la existencia del ‘vip’. Esto motivó que se diera intervención en un primer momento a la Secretaría de Seguridad y posteriormente y por su intermedio al Tribunal de Faltas a cargo del dr. Escolar. En la continuidad de la diligencia y una vez constatada la existencia del prostíbulo, la juez penal dra. Margarita Pfister ordenó el allanamiento, diligencia que fue realizada por personal de la Seccional Segunda.
Precisamente una de estas mujeres, identificada como Porfiria Infrán, era la que regenteaba el lugar. Según lo relatado por el coordinador de la Secretaría de Seguridad Antonio Zúñiga, al momento de entrar “encontramos que no había elementos que hacen al funcionamiento normal de una vivienda. Solo había camas dispuestas en distintas habitaciones, además de un living con un televisor, al estilo de un albergue transitorio. Dos de ellas corroboraron la actividad del prostíbulo porque dijeron que no residían allí y que solo estaban trabajando” relató.
El funcionario también mencionó que “las mujeres tenían profilácticos y tarjetas de presentación para sus clientes en sus bolsos, pero en el recipiente de basura del baño fueron encontrados algunos restos de profilácticos y envoltorios, por lo que no cabe dudas de la actividad que allí se desarrollaba. También se encontraron latas de cerveza, que aparentemente eran ofrecidas a los clientes”. Esto motivó que en cumplimiento de la ordenanza 10.577 se procediera a la clausura del lugar, por confirmarse que allí se ejercía la prostitución. Cabe mencionar que en cuanto a las mujeres que resultan reincidentes en la actividad, ellas habían sido encontradas y registradas en un ‘vip’ en mayo de este año y una vez clausurado ese local, ahora se encontraban en este que también fue clausurado. Por otro lado se informó que por ahora están tratando de encontrar al propietario del lugar que -según dijo la mujer que alquilaba el lugar- había hecho con ella un contrato “de palabra”. De todas formas, la ordenanza prevé para el propietario una multa que va desde los 50.000 pesos en adelante.
Comentá la nota