La municipalidad de Neuquén resolvió cerrar en pleno funcionamiento un boliche céntrico. Lo mismo realizó en una fiesta privada en el barrio Gregorio Alvarez.
El primero de los lugares, ubicado en diagonal Alvear al 59, se trata de La Casona. Allí los inspectores fueron a controlar la presencia de menores de edad y constataron que las salidas de emergencia se encontraban bloqueadas.
“Es inadmisible que en un lugar con tantas personas no estén libres las salidas de emergencia. Se dio intervención a efectivos de la Policía Provincial para evitar disturbios y se procedió al desalojo del boliche y a la colocación de las fajas de clausura”, indicó titular del área, Santiago Rivas.
En tanto en la sede de la Vecinal de Gregorio Alvarez se desalojó una fiesta de disfraces. Desde el municipio señalaron que enviaron notas a la organización por reiteradas denuncias de los vecinos, que al no ser contestadas y al constatar que no existían condiciones mínimas de seguridad, tuvieron que interrumpir la fiesta y desalojar el salón.
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