La clausura del balneario Maldonado fue el detonante para la demanda presentada por un grupo de pescadores artesanales no alineados con la conducción de la Cámara y por el reconocido ambientalista Juan Schröeder contra las empresas del polo, ABSA y los gobiernos Nacional y Provincial.
Según explicó en Frente a Cano el abogado Luis Arellano, se viene hablando de la contaminación de la ría desde hace tiempo y "alguna vez había que hacer la presentación ante el Fuero Federal". "El cierre del balneario fue un reconocimiento de la situación. Qué otra prueba se está esperando, si no se puede bañar en la ría ni se puede comer el pescado que se saca de esas aguas", agregó.
Asimismo, consideró que los $50 millones que reclaman por los daños causados a la sociedad deberían ser destinados a la Municipalidad, que tendría que utilizarlos en beneficio de la comunidad, mediante compensaciones ambientales.
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