El dispositivo para la atención de niños y adolescentes en situación de riesgo social reabrió sus puertas en julio. Actualmente viven 12 chicos.
En una entrevista concedida a LA OPINION, la doctora Claudia Ferrari, directora del Hogar Convivencial, refirió que actualmente la matricula está definida por niños más bien pequeños, pero hace un mes incluía a una adolescente de 13 años, que gracias a que el dispositivo funcionó pudo volver a revincularse con su familia.
La médica psiquiatra recordó que los niños llegan al Hogar cuando el servicio local solicita una medida de abrigo que es autorizada por el servicio zonal y por el juez de Familia. “En ese momento llegan al Hogar que funciona como una casa hasta tanto se consiga la revinculación familiar, que es el objetivo general de este dispositivo”, explicó.
Con respecto a las estrategias que se trabajan con los chicos, que llegan en situaciones de vulnerabilidad, la directora del Hogar indicó que como instancia institucional, “funciona como una casa, en la cual los chicos pasan todas las horas que un niño pasa en un hogar, es decir que van a la escuela y realizan actividades complementarias y luego vienen aquí donde funcionan con la dinámica propia de cualquier casa”.
Son chicos que están escolarizados de acuerdo a su edad, que asisten a Centros de Desarrollo Comunitario, y que realizan otras actividades ya sea en Cabaña Joven o en el Programa Envión, según agregó.
“Para el trabajo con ellos, en términos institucionales hay lineamientos generales, pero luego para cada chico hay una estrategia particular”, señaló y recordó que desde el Hogar se atienden cuestiones que tienen que ver con la educación, la salud, la recreación y los hábitos de vida.
Espacio de escucha
A la par de lo que significa la configuración de rutinas propias de una casa, los chicos que están en el Hogar reciben un acompañamiento de tipo terapéutico. Sobre esto, la doctora Claudia Ferrari mencionó que para hacer terapia, se usan las instalaciones del Centro de Atención Primaria de la Salud “Salvador Mazza”. “Si bien todos reciben un acompañamiento constante de parte del equipo técnico y de los operadores, algunos particularmente tienen su terapia y trabajan con la psicóloga en un marco adecuado”, apuntó.
En relación a la problemática personal y social que exige tomar las medidas de abrigo que hacen que un niño llegue al Hogar Convivencial, explicó que aunque no se puede generalizar, el común denominador es que hay uno de los derechos de esos niños que se han transgredido o vulnerado. “Pueden ser déficit en la educación, maltratos, abusos, las problemáticas son diversas y cada historia es individual, pero en general hay padres o familias que están atravesando situaciones que les impiden asegurarles a los chicos sus derechos”, abundó.
Reparar
“Además de asegurar que el niño tenga lo que merece tener, como educación, salud y recreación, perseguimos la meta de brindarles un ambiente de afecto”, planteó Ferrari y comentó que también se cumple el rol de acompañarlos en sus actividades y momentos cuando sus padres tienen dificultades en sus vidas que les impiden implicarse en la crianza.
“Nosotros tratamos de trabajar también con los padres, para que ellos logren generar en sus vidas los espacios más apropiados y adecuados para criar a sus hijos”, añadió Ferrari y remarcó que la revinculación es un eje sustancial de la tarea. En este sentido, agregó que “el contacto con la familia es permanente, ven a los chicos de manera pautada, y encuentran en quienes trabajamos en el Hogar un acompañamiento. Si nos llaman de una escuela, tratamos de que sea la mamá la que vaya a la escuela y si tienen algún problema de salud, si bien intervenimos y los llevamos nosotros a una guardia, informamos a la familia para que pueda implicarse en la resolución de este tipo de situaciones”, ejemplificó la directora del Hogar Convivencial.
Consultada sobre el desafío que entraña el trabajo con niños, señaló que “es una complejidad que tiene grandes ventajas porque los chicos van a tener todas las posibilidades, están en pleno desarrollo entonces cada mínima cosa y cada vínculo positivo que tengan va a ser importante después para descontar de aquello que fue traumático en algún momento. Los niños cuentan con una plasticidad psíquica importante como para poder rearmarse”, agregó.
En equipo
Claudia Ferrari destacó la importancia de trabajar en equipo y mencionó que el grupo humano que se desempeña en el Hogar Convivencial, ya sea en el equipo técnico como los operadores y los empleados afectados a diversas tareas, cumplen un rol significativo. “No trabajo sola, lo hago en equipo con la psicóloga, la trabajadora social, los operadores, los choferes, la persona encargada del mantenimiento; cada uno desempeña un rol y todos tenemos un enorme compromiso, no podríamos solos”, refirió y manifestó que la complejidad de la tarea está “colmada de recompensas”.
“Tratamos de que las familias se impliquen de otra manera con la problemática del niño, pero a la vez somos una red de contención para el niño y para sus adultos de referencia”, expresó y resaltó que “desde lo profesional todos estamos muy comprometidos con este trabajo”.
En este punto destacó la tarea de la psicóloga María Florencia Lauzzo y de la trabajadora social Romina Ramírez. También la labor que despliegan los operadores que tienen a su cargo la asistencia diaria de los niños, los choferes que realizan los traslados y las personas que se ocupan de las tareas de mantenimiento y aseguran el funcionamiento del Hogar Convivencial con la dinámica “de una casa”.
Asimismo, Ferrari valoró la tarea que se despliega en forma articulada con el servicio local. “Sus integrantes tienen un enorme conocimiento de la historia de cada niño cuando requieren la medida de abrigo, entonces para nosotros es de vital importancia contarlos y trabajar en conjunto, reportamos en forma permanente nuestro trabajo ante ellos y nos sentimos acompañados”.
Con respecto a cómo se financian las actividades del Hogar Convivencial, indicó que “se sostiene con una fuerte inversión del Municipio” y en esta línea expresó: “No nos falta nada, tenemos todos los recursos que son necesarios y eso es muy importante porque nuestro trabajo tiene la particularidad de lo dinámico. Aquí hay sujetos con historias distintas, deseos y necesidades distintas y hay que funcionar en relación a esto”, concluyó haciendo un balance positivo de los primeros meses de funcionamiento tras la reapertura “porque si bien es cierto que es un trabajo de alto compromiso y dedicación es un trabajo que te reporta satisfacciones”.
El Hogar
Las instalaciones del Hogar Convivencial de Niños y Niñas fueron inauguradas en 2011, junto a la sede del Programa Envión. En su momento, ambas iniciativas fueron presentadas por el Gobierno local como “dos espacios que abrazan a chicos en situación de vulnerabilidad social”.
La obra se hizo restaurando las instalaciones donde funcionaba el Centro de Desarrollo Comunitario “Fe y Patria”, adecuándolo para el albergue de niños y jóvenes hasta los 18 años de edad, con algún problema en que la Justicia dictando una medida de abrigo.
Como dispositivo fue creado para la atención y contención de niños y niñas de hasta 18 años que estén en situación de vulnerabilidad social y sobre los cuales se dicte alguna medida de abrigo.
Su creación fue una iniciativa del intendente Héctor Gutiérrez, atendiendo a la necesidad de Pergamino de contar con un espacio que evitara el traslado de los chicos a entidades de otras ciudades. En abril de 2012 un decreto del jefe comunal decidió su cierre preventivo ante denuncias por supuestos abusos. El lugar se reabrió luego de que la Justicia desestimara las mismas y concluyera la investigación, lo que dio paso al armado de un nuevo proyecto de trabajo.

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