Un fin de semana excepcional se vivió en Claromecó, con temperaturas veraniegas y una gran afluencia de gente.
Desde las primeras horas de la tarde del sábado, numerosos vecinos decidieron acercarse a la costa ante condiciones climáticas que ya se perfilaban como excepcionales para el otoño, y las playas se vieron colmadas de turistas.
Ayer, la temperatura orilló los 30 grados, de manera que la jornada fue apta para disfrutar de chapuzones en el mar, deportes náuticos o simplemente unas cuantas horas de descanso al sol.
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