El balance el fin de semana nos deja que la gente que concurre, cuando más se le indica cuales son las ordenanzas vigentes, la convivencia entre humanos y el sentido común, más daño se hace, más se violan las leyes y más muestra la ignorancia de algunos que visitan Claromecó.
Los guardavidas abocados a su tarea, la realizan de manera sobresaliente, lo cual no puede ser menospreciada por los que se creen “Tarzán” y ni siquiera sacaron carnet de “Chita”, quien controla el orden no pude ponerlo en práctica solo y sin multar a los que delinquen, y las personas educadas todavía, y solo todavía, mantienen su cordura ante los fracasados futbolistas que practican y molestan a quienes eligieron Claromecó como sitio de paz.
Hay que recordar que somos hijos del rigor y así como pueden cobrarte $3000 una infracción por atender el teléfono móvil, aunque los móviles atiendan siempre los teléfonos, también hay que poner una tabla de infracciones para todas estás personas que creen que el fondo de su casa se trasladó a la playa. Así habrá un ordenamiento y de paso podremos empezar a trabajar sobre la Estación Forestal, que lo sucedido merece otra editorial.
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