Se realizó un simulacro de juicio por jurados en el Grand Bourg. Participaron fiscales reales para mostrar cómo funciona el sistema.
Un cartero encuentra a un hombre muerto en una oficina de la calle Alvarado. El cadáver tiene varios cabellos largos enredados entre los dedos. La policía descubre, horas después, un arma en la cartera de la novia de la víctima. Ella declara que disparó en defensa propia en medio de una pelea, pero la acusan de haber premeditado el asesinato porque él le debía dinero. En el juicio, testigos relatan que el hombre era violento y que la había golpeado en un bar. También se exponen pruebas de que él le había roto la blusa en un forcejeo, segundos antes recibir el tiro. Llega el final del debate y 12 ciudadanos comunes declaran "no culpable" a la imputada. Esos fueron los elementos del caso hipotético que se planteó ayer, en un simulacro de juicio por jurados en el Centro Cívico Grand Bourg.El objetivo fue demostrar cómo funciona el sistema que se implementará en Salta por impulso de la Provincia. La exposición se hizo con entrada libre en el centro de convenciones de la casa de gobierno.En el simulacro, que duró unas tres horas, participaron abogados y magistrados reales, que cumplieron el rol que tendrían en un juicio verdadero. Intervinieron el juez Diego Rodríguez Fernández Pipino, las fiscales Luján Sodero y Nadia Cruz y los defensores oficiales Adolfo Sánchez Alegre y Ana Laura Carrizo. Los 12 miembros del jurado fueron elegidos por sorteo entre 150 personas que se habían anotado en el Ministerio de Justicia. La acusada y los testigos eran actores.Presumir que la imputada es inocente salvo que tengan pruebas de lo contrario; no tomar en cuenta ninguna versión que hayan escuchado afuera de la sala de juicio; considerar válidas solo las pruebas que parezcan razonables; no aceptar como evidencia lo que dicen los abogados y no tomar una decisión basada en ningún sentimiento fueron algunas de las indicaciones del juez para los ciudadanos.La puesta en escena demostró cuál es, en este tipo de procesos, el rol del magistrado, que no vota pero debe guiar y supervisar las audiencias. Para dictar el veredicto, el grupo tuvo que deliberar en una habitación apartada. La culpabilidad solo podía declararse con el voto de 10 de los 12 miembros."Fue una muestra clara de cómo es el juicio por jurados. Obviamente se restringieron las pruebas y la cantidad de testigos por una cuestión de tiempo", dijo a El Tribuno Pamela Calletti, ministra de Justicia de Salta.Para que se implemente este nuevo método en Salta deberá aprobarse un proyecto de ley que el Poder Ejecutivo enviará a la Legislatura. La iniciativa todavía no está definida y no se sabe cuántos ciudadanos serían los que resuelvan una causa, ni por cuántos votos.Tampoco se decidió qué delitos se juzgarán de esta forma. Sí está determinado que se elegirá a 48 personas por sorteo y luego un juez y un fiscal seleccionarán al grupo que tomará la decisión final.
Comentá la nota