La molesta presencia de barro seco todavía se observa en distintos barrios, donde continúa la limpieza de calles. En otros sectores, como en Laprida, empezaron a levantarse viviendas para reemplazar a las que destruyó el alud.
Pasaron 12 días del temporal que afectó a la ciudad. La noche del miércoles 17 de febrero será recordada por los comodorenses a través de la historia, por la gran cantidad de agua que corrió por las calles, por los autos que arrastró a su paso, por las pérdidas materiales que se produjeron en viviendas y comercios, pero sobre todo por las tres víctimas que se cobró.
En algunos sectores, la tormenta ya parece ser cosa del pasado, pero en otros como en El Rincón del diablo, los vecinos todavía sufren las consecuencias de la naturaleza. "A mí me tapó hasta por acá", señalaba Nancy mostrando los límites de la puerta de su casa.
"Fue una avalancha, me tapó rápido y la puerta reventó, fue todo de golpe. A mi me golpeó las piernas, el agua no me dejaba salir, menos mal que no estaba con los chiquitos", remarcó.
La casa de Nancy todavía esta tapada por el lodo al igual que en el resto del inquilinato donde vive junto a otros vecinos del Rincón, que sufrieron la pérdida de todos sus electrodomésticos.
Todavía el viernes un camión atmosférico estaba chupando el barro para poder tratar de reacondicionar el lugar. "Me asusté mucho, yo no voy a poder estar acá ahora, cada vez que llueva me voy a asustar, no sabía para dónde correr", confesó Nancy mientras intentaba recuperar parte de su vestimenta cubierta por el barro húmedo.
El lugar se encuentra intransitable, el lodo proveniente del cerro llevó todo a su paso: televisores, heladeras, sillas y colchones quedaron cubiertos por el barro. "De a poquito voy lavando, la mayoría de las cosas no se puede salvar, nos ayudaron los vecinos con ropa, porque estábamos hasta descalzos, perdimos todo. Ahora me voy a ir a alquilar a otro lugar, porque yo acá no vivo mas", aseguró.
REACONDICIONAN CASAS EN LAPRIDA
Algunas cloacas todavía siguen despidiendo agua acumulada por la saturación de los ductos, mientras los caminos presentan imperfecciones en diferentes sectores pese al trabajo de la maquinaria vial.
El ingreso al camino alternativo Roque González desde la zona norte se encuentra cortado debido a que el agua levantó el asfalto que tuvo que ser removido. Más al norte, en barrio Laprida los vecinos continúan trabajando para limpiar el barro de las zonas bajas donde pasó el mayor caudal. "Perdimos todo, ahora están tirando todo abajo y va a poner una prefabricada la provincia", explicó Javier Perea, quien vive en el barrio desde hace más de dos décadas.
"Entró todo por el fondo, por el salón, acá era todo césped y ahora no quedó nada, el auto lo dio vuelta, tiró la mesada, se llevó a una mascota que teníamos hace más de diez años, fue terrible", lamentó.
En esa zona ya comenzaron los trabajos por parte de los equipos de la provincia. En la parte trasera de la cuadra comenzaron a levantar un paredón de boques de hormigón, para prevenir la inundación en caso de que el agua vuelva a aparecer en los cielos patagónicos.
A dos cuadras la situación no cambia demasiado, el lodo cubre paredes, destruyó puertas y se llevó todo lo que encontró a su paso. "Es la tercera vez, ahora van a rellenar y van a poner una prefabricada que va a estar en tres meses. Ahora estamos alquilando", contó Nicolás Guzmán.
Mientras, el centro la ciudad volvió a normalidad. El barro se fue secando y la cotidianidad recuperó su ritmo. Incluso las avenidas más importantes del sector centro-sur como la Rivadavia, Kennedy e Yrigoyen fueron limpiadas por las máquinas y dejaron de tener cortes en algunas de sus arterias secundarias.
Lentamente la ciudad vuele a la normalidad, sin embargo, para algunas familias, nada volverá a ser igual ya que el barro se llevó parte de sus recuerdos y sus esperanzas.
La SCPL aún sigue resolviendo consecuencias de la tormenta
Las calles parecían un río cargado de barro y piedras, cuando bajaba desde los cerros en distintos sectores de la ciudad, topándose con las desviaciones que aumentaban el caudal de lodo. El sistema pluvial y cloacal colapsó y el agua desbordó ingresando a las casas. De esa forma, en la noche del miércoles 17 de febrero los teléfonos de inmediato comenzaron a sonar en las oficinas de las Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL), donde los vecinos depositaron las primeras quejas ante el colapso de las cloacas y los cortes de electricidad producto de la tormenta eléctrica.
"Desde el día de la tormenta hasta el 25 tuvimos 1.400 reclamos atendidos en cloacas y desbordes cloacales. En este momento están pendientes unos 120 reclamos y hay muchos sectores que se han desobstruido, pero el barro ha vuelto a anegar los circuitos", explicó Marcos López, gerente de Servicios de Saneamiento.
"De a poco se va atendiendo la cuestión más urgente que es el desborde cloacal, con compromiso y afectación del usuario, o sea que tenga retorno de cloacas hacia la vivienda. Podemos apreciar que hay desbordes en la calle que las dejamos porque priorizamos el desborde interno hacia el usuario. Pero eso la semana que viene van a quedar normalizadas por lo menos las zonas más complicadas del servicio", destacó López.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, se prevé que recién en veinte días esté normalizada la totalidad del servicio. "Normalizar todo el servicio estimo que va a llevar unos veinte días, para que todo esté estabilizado, en tanto no tengamos lluvias grandes porque también hay que ver que hay mucho barro seco en la calle y en el transcurso de que eso esté terminado si hay barro y piedra en la calle, todo eso se va a escurrir y corremos el riesgo de que vuelvan a ingresar a los colectores", remarcó.
LOS RAYOS AFECTARON EL SERVICIO ELECTRICO
El miércoles 17 de febrero eran las 20:30 y oscurecía más temprano que de costumbre. Era lo que precedía una tormenta con truenos y relámpagos que sorprendió a los comodorenses en pleno verano y afectó el sistema eléctrico, lo que derivó durante esa jornada en cientos de reclamos según afirmó Fabián Smith, Jefe de Operaciones Eléctricas de la SCPL.
"En materia eléctrica recibieron cerca de 500 llamados, para nosotros el peor momento fue de la mañana del jueves hasta la noche, a nosotros nos perjudicó la tormenta eléctrica, algo que no estamos acostumbrados a ver en Comodoro y varios rayos impactaron en la línea de media tensión. Quemaron bobinados y transformadores que no están preparados para soportar esas tensiones y por ende generan un sistema de baja tensión que quema muchos artefactos a usuarios", explicó Smith.
En este área, el viernes 19 se comenzó a normalizar el servicio. Sin embargo, aún queda por reparar parte del alumbrado público. "El servicio esta normalizado, pero a raíz del barro y la lluvia están surgiendo reclamos en casas y de alumbrado público, porque en esos días todas las cuadrillas de alumbrado se destinaron a arreglar los reclamos puntuales, así que esta semana y la que viene vamos a solucionar ese inconveniente", afirmó.
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