La ciudad se prepara para un aluvión de turistas

La ciudad se prepara para un aluvión de turistas

Se estima que habrá unos 80 mil pernoctes, un 10% más que el año pasado, por la temporada invernal.

Con la mirada puesta en la nieve cordillerana, la ciudad se prepara para recibir una oleada de turistas que estarán de paso hacia otros destinos. Con visible optimismo, desde el Municipio se fijaron la meta de llegar a 80 mil pernoctes en 45 días, un 10 por ciento más que la temporada pasada.

Para reforzar este perfil turístico de Neuquén, la Municipalidad dictó ayer cursos a inspectores de tránsito y empleados del estacionamiento medido, de estaciones de servicio y restaurantes, es decir, aquellos que tienen un trato informal con los turistas. Les explicaron cómo trabajar juntos para ser más “amigables” con los visitantes.

“Hay que tener más paciencia con los turistas, que no siempre conocen nuestras calles y costumbres, pero vienen a gastar dinero sin llevarse nada y son un factor importante en la economía local”, afirmó Roberto Martini, subsecretario municipal de Turismo.

Expresó que el panorama para esta temporada invernal es alentador “porque hay mucha nieve y se calmó la actividad de los volcanes”. Agregó que, por eso, en el Municipio se fijaron una meta ambiciosa y buscarán superar por primera vez la barrera de los 80 mil pernoctes durante los 45 días de vacaciones invernales.

Para ello toman como fundamento que el número de visitantes viene creciendo de a poco en los últimos años, y en el invierno de 2014 se llegó a los 74.430 pernoctes, cifra que representa las camas contratadas por noche en los hoteles y hosterías. En esa oportunidad, los turistas se quedaron en promedio tres días en la ciudad y desembolsaron, entre todos, 83 millones de pesos.

“En general, venimos creciendo un 4 por ciento en la ocupación año tras año y, por fortuna, este proceso es acompañado por el sector privado con inversiones”, comentó Martini.

Agregó que “un ejemplo de esto es el nuevo hotel que se inaugura este fin de semana, que va a sumar 200 plazas más, lo que nos deja con 3400 plazas disponibles para recibir a los visitantes”.

Indicó que otro dato alentador es la alta ocupación que se logró en el verano de 2015. “Superó nuestras expectativas con 100 mil pernoctes”, dijo, lo que implicó que más de 100 millones de pesos quedaran en los bolsillos de los empresarios locales.

A esto se suma que, este año, el receso de invierno se concentrará en el mes de julio en todo el país, de modo que los turistas vendrán de a muchos y todos juntos. Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, de donde provienen muchos visitantes, tendrán sus vacaciones escolares del 20 al 31 del próximo mes.

Martini remarcó que los vecinos y comerciantes pueden acompañar el crecimiento turístico de Neuquén con mayor tolerancia hacia el que llega de afuera, “para que vean que somos buenos anfitriones y en los años siguientes vuelvan o traigan a otros a visitar nuestra ciudad”.

Buscan que haya un trato más amigable

NEUQUÉN

La Subsecretaría Municipal de Turismo dictó ayer dos talleres para empleados de distintos rubros de servicios que tienen contacto informal con los visitantes de nuestra ciudad.

Durante la capacitación les explicaron cómo ser “más comprensivos” con los que llegan de afuera, incluso cuando cometen una falta por desconocer las normas locales.

“Se habló de cuestiones que pasan, como que un turista esté registrándose en un hotel y le lleven el auto. No se trata de ser indulgentes pero sí de tener más paciencia con el que no conoce”, explicó Roberto Martini, titular de la subsecretaría.

Al curso asistieron, entre otros, inspectores de tránsito, agentes del estacionamiento medido, así como trabajadores de estaciones de servicio, restaurantes y hoteles. 

Martini indicó que “la experiencia que tenemos es que el turista, cuando no encuentra el lugar adecuado, apela al que tiene uniforme o el que está más a mano para averiguar dónde ir o qué hacer”. Añadió que se preparó a los empleados para que puedan dar información útil a los visitantes y también “surgieron planteos muy buenos para trabajar en conjunto, por ejemplo, con algunas desinteligencias entre los inspectores de tránsito y la empresa de estacionamiento medido”.

“Se habló de que el turista no tiene por qué conocer el sentido de una calle o algunas normas y hay que tener paciencia, no ser absolutamente permisivos, pero darles la posibilidad de que se adapten”, explicó.

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