Muchos empalmaron los días no laborales con las vacaciones y ya están descansado
De cara a las fiestas navideñas, restando unos pocos días hábiles - y sandwichs - antes de la llegada de enero, cuando comienza el fuerte del receso de verano, la Ciudad ya vive al ritmo de asuetos y feriados. A menos de una semana de celebrarse la Nochebuena, ayer, en las reparticiones de la administración pública, se “trabajaba a media máquina”, con menos empleados de lo habitual, pues una gran parte del personal empalmó vacaciones con feriados y asuetos y dejó ya de cumplir con sus habituales funciones. La semana entrante tendrá sólo dos jornadas hábiles, el lunes y el martes. Luego, el miércoles - 24 de diciembre - habrá asueto en la Provincia, lo que significa que no se trabajará en ninguna oficina estatal de esa órbita y de la comunal; el jueves será el tradicional feriado de Navidad; y el viernes, por resolución nacional, un día “puente” con los mismos alcances de un feriado. Casi igual se presentará la semana de los últimos días del año, porque sólo serán laborales el 29 y el 30 de diciembre. En ese caso, para el 31 se decretó asueto; el 1º de enero se festejará el Año Nuevo; y el 2, para cerrar la tanda de jornadas de descanso, habrá, nuevamente, asueto. En definitiva, en las últimas dos semanas del año, sólo cuatro días funcionarán como jornadas hábiles, pues a los tres feriados se les sumarán tres asuetos. ENTRE LA SEQUIA Y LAS COLAS En estos días de intenso movimiento comercial no es nada fácil conseguir efectivo y los usuarios de las redes de cajeros automáticos dan un sinfín de vueltas antes de hacerse de los billetes que necesitan. Ayer, la faltante de fondos en el sistema causó trastornos. En las distintas zonas bancarias se presentaba una situación que, aunque dual, responde a lo mismo, que es la escasez de dinero: o no había efectivo en las máquina expendedoras o lo había pero para conseguirlo se debía esperar en una cola de no menos de media hora.
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