La Ciudad gasta 150.000 pesos al mes para reparar ataques vandálicos

La Ciudad gasta 150.000 pesos al mes para reparar ataques vandálicos

Se destinan veinte personas que se dedican puntualmente a contrarrestar los daños en los espacios públicos

Por Francisco Lagomarsino

 Como una manzana que es consumida desde adentro por larvas voraces, el mobiliario urbano platense padece cotidianamente los ataques que le asestan sus propios potenciales usuarios: durante las madrugadas, el saqueo, los destrozos y las pintadas configuran una sangría incesante que también afecta a los monumentos, y cuyo costo mensual para el erario municipal se calcula en cifras de seis dígitos.

Concretamente, en términos presupuestarios los hechos de vandalismo aislados o crónicos -existen lugares en los que su recurrencia los hace parecer sistemáticos- obligan a la Comuna a desembolsar unos 150 mil pesos por mes.

De acuerdo con estimaciones oficiales, a lo largo de 2014 se gastaron casi dos millones de pesos, entre otras cosas, en reponer cestos plásticos derretidos por el fuego o arrancados; completar bancos y juegos en los que se detectaron piezas sustraídas o rotas, desde tablones hasta hamacas enteras; limpiar de graffittis decenas de estatuas; reinstalar faroles y luminarias.

El antifaz amarillo rabioso y las inscripciones vagamente místicas en aerosol del mismo color con que amaneció recientemente “El Trabajo”, el bronce que en plaza Italia muestra a un obrero descansando -el puño en la sien, maza en mano-, es la mas reciente de las agresiones.

Precisamente esa obra de Alessandro Laforet (1863-1937) es, de acuerdo con las autoridades municipales, una de las dos más vulneradas. La otra es “El Arquero Divino”, en plaza Moreno, que fue realizada en 1924 por Troiano Troiani, colocada en su lugar en 1970 y representa al “Hércules Arquero” de Bouedelle.

“Virtualmente, ya perdimos la cuenta de las veces en que tuvimos que limpiarlas” admite Gabriel Céspedes, secretario de Espacio Público de la Comuna: “hay algunas piezas con las que el vandalismo se ensaña mucho más que con otras”.

El área que comanda Céspedes cuenta con sendas cuadrillas que recorren las plazas y parques del casco histórico y su periferia, intentan detectar y resolver problemas de ese tipo.

“Hemos puesto en marcha diferentes mecanismos de respuesta rápida” apunta el funcionario, “porque el hecho de borrar enseguida las leyendas en aerosol desalienta a los que las hacen; es el caso, por ejemplo, del Normal 1”.

Entre las bondades atribuidas al programa también se cita el ahorro para las arcas locales que implicó “intervenir” monumentos con pintura especial “antigraffitti”, que permite retirarlos con una máquina hidrolavadora.

Esta metodología, que con frecuencia es puesta en tela de juicio por diferentes asambleas y organizaciones vecinales de defensa del patrimonio local, por “no estar a la altura” del valioso catálogo escultórico platense, permitió según el municipio bajar un treinta por ciento los gastos destinados a restauraciones en relación con 2013.

La ausencia de varias piezas en las balaustradas que decoran el frente del pasaje Dardo Rocha, en 50 entre 6 y 7, es otra señal de vandalismo y falta de mantenimiento. Y lo mismo ocurre con los paneles vidriados de la torre administrativa I, en 12 y 51, hechos añicos a pedradas meses atrás y aún ausentes.

PARQUES BAJO ASEDIO

En la secretaría de Espacio Público local subrayan que los tres parques más afectados por los destrozos son, en ese orden, el Alberti (25 y 38), el San Martín (52 y 25) y el Saavedra (13 y 66).

“En el Alberti tuvimos que reponer la instalación eléctrica del alumbrado cuatro veces en el mismo año” advierte Céspedes: “más allá de hacer un daño por el daño mismo, o cometer algún robo, los responsables de estos actos ponen en riesgo de electrocución a a terceros, incluyendo los chicos que van a jugar al parque, en el tiempo que media entre que nos enteramos y acudimos a solucionar el tema”.

Cuando las cuadrillas encuentran un desperfecto o rotura, el elementos en cuestión es retirado y llevado al taller municipal para su puesta en valor. “Durante los últimos cuatro años hemos realizado un gran esfuerzo en materia de recursos humanos y financiamiento para la recuperación de casi la totalidad de los espacios públicos de la Ciudad” se aseguró: “lamentablemente, los episodios violentos no cesaron”.

Durante 2013, la cantidad y virulencia de las agresiones contra bancos, estatuas, luminarias y monumentos llevó a la Comuna a conjeturar que “los ataques de desconocidos al patrimonio común demandaron una inversión pública anual millonaria en reparaciones y reposiciones que hubiera alcanzado para crear y equipar cinco nuevas plazas”.

Gabriel Céspedes destaca que “los daños que se registran en las más de 130 plazas y parques del partido de La Plata, generan un costo millonario”. En 2014, por ejemplo, se repararon los 98 bancos ornamentales de plaza Moreno, otros 40 de plaza Rocha, y los 70 que se encuentran en plaza San Martín. En la mitad se descubrieron secuelas de actos vandálicos.

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