Gualeguaychú, al igual que la mayoría de los centros turísticos del país, mostraría en los servicios un aumento cercano al 25% esta temporada. Hay optimismo pero a la vez cautela entre los prestadores de la ciudad.
El dato surge de un relevamiento efectuado por EL ARGENTINO entre los prestadores turísticos, quienes coinciden en que el proceso inflacionario será la “aguja de las subas”, en medio de algunas dudas sobre el estado de la economía.
El titular de la Dirección de Turismo, Fabián Godoy, dijo que a poco menos de dos meses todavía “no hay precios definidos” en la ciudad, aunque reconoció que lo que marca la inflación es un dato cierto que condiciona al sector.
“NO hay datos de precios. Sé que los prestadores están trabajando sobre esto. Hay una inflación promedio del 20% que condiciona y seguramente servirá de piso. Restan algunas semanas que serán de definiciones” sostuvo.
Godoy dijo a excepción de Mar del Plata el aumento en los destinos turísticos oscilaría entre el 20 y 25%, lo que marca una consonancia con lo que en términos económicos se está viviendo.
“Mar del Plata condicionó su temporada el año pasado al anunciar subas de hasta un 30%. Este año no repitió el error. A través de los medios se conoció que el aumento para el verano 2014 sería de 10%” explicó.
Al referirse a las expectativas sobre el verano en Gualeguaychú, Godoy dijo la temporada se presentaría parecida a la del año pasado, al destacar que “aquellos prestadores que muestran precios ya están siendo consultados”.
Con más cautela, la titular de la Asociación de Hoteleros y Restaurantes de la ciudad, Maida Marín, le dijo a EL ARGENTINO que la suba de precios es determinante, situación que condiciona a algunos prestadores que no pueden definir valores. “Hoy, por ejemplo, no podemos entregar precios de campamentos. Podríamos tomar a la inflación como referencia, pero es solo un dato más. Debemos esperar, ser cautos y actuar en consecuencia” remarcó.
En esa línea, Marín dijo que las semanas que restan del año servirán para terminar de definir precios, especialmente aquellos sectores que ante la variedad de servicios que prestan necesitan conocer con más precisión lo que pasará con la economía.
“Somos optimistas. Pero la situación de la economía puede variar. Hoy podemos decir que los precios estarán un 20% o un 25% más caros, pero cualquier desequilibrio hará variar esta situación y complicaría las cosas” sostuvo.
Arién González, gerente del Hotel Embajador, explicó que el sector hotelero espera subas de hasta el 30%, valor que no puede ser desconocido por ningún prestador de cara a la temporada que se aproxima.
“Esto ocurre en todo el país. Es un aumento promedio que la mayoría de los destinos manejan. Solo aquellos destinos con un flujo de turistas permanente pueden manejar otras alternativas. El resto no tiene opción” sostuvo.
González dijo que la suba de servicios fue importante y en el caso de su rubro, también resulta clave las suba en blancos, toallas y productos como jabón, shampoo o enjuagues, donde los aumentos superan el 200%.
“Cada prestador deberá ajustar los aumentos de acuerdo a los servicios que ofrece. Un prestador que tiene Spá, por ejemplo, subirá aún más las tarifas porque el gasto es superior a un lugar con menos servicios” añadió.
Sobre las expectativas de la temporada, González dijo que el año último la ciudad experimentó un retroceso en cuanto a la asistencia y permanencia de turistas, en relación al 2011, situación que auguró podría revertirse este año.
El año 2011 mostró turistas de miércoles a domingo. El año pasado esta franja se estrechó a reservas de fin de semana. Y este año las consultas son por más tiempo, los que nos hace pensar –solo eso- que la temporada puede ser mejor” concluyó.
Julio Cesar Velázquez –corredor inmobiliario-dijo que los aumentos de los alquileres probablemente se muestren en consonancia con las subas de las rentas anuales que oscilan en un 25%.
“Es un promedio que tiene a la inflación como parámetro. No existe en la ciudad un movimiento marcado de alquileres por inmobiliaria durante la temporada. La relación, entonces, será parecida a lo que ocurre con una renta anual” sostuvo.
Velazquez dijo que ante la falta de controles deterioró el mercado de los alquileres en temporada en desmedro de quienes cumplen con la Ley.
“Es complejo y a la vez simple porque todo tiene una razón: no hay controles. Hoy una persona se instala en la costanera con un cartel y sin obligaciones negocia 12 o 15 casas. Es un reclamo viejo que nadie pudo solucionar “ dijo.
Los responsables de la parrilla “La Cascada”, Gisela Magne y Arturo Fazzio, explicaron que si se comparan las temporadas el aumento resulta más visible, pero señalaron que la oscilación de precios ha sido permanente durante el año.
“Llegaremos al principio de la temporada con los mismos precios que terminamos el año. Si comparamos las temporadas habrá diferencias, pero el aumento ha sido progresivo durante todo el 2013” dijo Fazzio.
Magne explicó que los aumentos no sólo se concentran en los productos, sino también en cargas sociales y haberes, subas que terminan siendo trasladadas al servicio. “Es una rueda en la que todos nos vemos involucrados” sostuvo.
Aunque reconocieron que durante los últimos años existe un mayor control del estado sobre los servicios que se prestan en los locales de comidas, ambos coincidieron en que durante el verano se acentúa una competencia desleal con aquellos espacios que no cumplen con las normas que los regulan.
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