El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires prohibió que en sus escuelas se utilice en documentos oficiales y que los docentes enseñen contenidos curriculares escritos con lenguaje inclusivo como «una medida más» ante los bajos resultados obtenidos en Lengua por los alumnos. La Ciudad «despliega nuevas formas de violencia» a los que no se reconocen masculino o femenino, denunciaron desde el gremio docente UTE.