Una consecuencia insólita pero previsible. El Jefe de Gobierno porteño volvió este domingo de Buzios y, por eso, deberá dar su discurso de apertura de sesiones desde su domicilio.
Una consecuencia insólita pero previsible. El Jefe de Gobierno porteño volvió este domingo de Buzios y, por eso, deberá dar su discurso de apertura de sesiones desde su domicilio.