Como en los primeros días de Pro, la ciudad de Buenos Aires volvió a aparecer ayer como el principal enclave de la resistencia macrista. El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, buscaba ayer mantener la guardia en alto de su campaña para retener la Capital Federal, tras ser el único que celebró en el búnker durante la noche de las PASO.