La joven santiagueña del barrio Huaico Hondo, quien el pasado martes recibió un riñón donado por su mamá, “evoluciona de acuerdo a lo esperado”.
Así lo indicó su papá Mario, quien se encuentra en Córdoba, donde se llevó adelante el proceso de trasplante de madre a hija.
“Bety -mamá- se encuentra bien, pero algo dolorida por lo de la cirugía y Cintya -hija- evoluciona bien”, comentó con gran alegría a Nuevo Diario.
Durante muchos años, Cintya tuvo que vivir con una insuficiencia renal crónica que la llevó a dializarse dos veces por semana en estos últimos tiempos.
Tras algunos estudios realizados a su mamá y luego de “muchos inconvenientes” finalmente se logró el objetivo: un trasplante de madre a hija. La historia de amor se encamina a tener un final feliz, según los pronósticos médicos que se van dando hasta el momento.
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