Cinco vehículos policiales retenidos en un taller por falta de pago

Cinco vehículos policiales retenidos en un taller por falta de pago
Los propietarios del taller que afrontaron los gastos de las compras de repuestos y el pago de sueldos, aún no pueden cobrar por el arreglo de más de 40 vehículos, una suma que ronda los 380.000 pesos, según dijeron.

La difícil situación que afronta la policía provincial en materia de pago a los proveedores parece acentuarse conforme pasan los meses. Los propietarios del taller mecánico “Andalgalá”, ubicado en la intersección de las calles Llames Massini y Corcoy en el Barrio Industrial, Gustavo Sciacca y Javier Rodolfo Tapia comentaron a este diario la difícil situación que atraviesan y la razón por la mantienen retenidos cinco móviles policiales. “Nosotros trabajamos desde hace más de seis meses con la policía, hicimos trabajos de arreglos en más de 40 móviles. Estaba pactado que íbamos a cobrar a 90 días y que nosotros corríamos con los gastos de repuestos y la mano de obra –relataron-. En ese momento ellos tenían un problema grande porque tenían parados bastantes vehículos. Nosotros los arreglamos con los repuestos incluidos y comenzamos a sacarlos en funcionamiento, pero llegó un momento en que tuvimos que parar porque los fondos que teníamos para ir bancando este trabajo se acabó. Entonces empezamos a presionar por los pagos, pedimos que se nos pague aunque sea algo de la deuda, pero no obtuvimos nada”.

Más adelante, Sciacca dijo que “hace seis meses que trabajamos con ellos y todavía no vimos ni 5 centavos, nos deben casi 380.000 pesos y ellos de acá retiraron unos 40 móviles. El 50% de ese dinero son repuestos, además de los sueldos de empleados que tenemos que pagar, el tiempo de trabajo, en fin, una deuda importante de la que nadie se hace cargo” sostuvo.

En este punto, Tapia se refirió a la retención de los vehículos y dijo “tenemos los vehículos retenidos y no los queremos entregar hasta que nos paguen. No obramos de mala fe, pusimos todos los medios a disposición y ahora estamos en esta grave situación. Ya hemos hablado a Rawson y no tenemos respuesta. También hablamos con el secretario de Seguridad, José Glinski, con quien mantuvimos un diálogo bastante fluido hasta hace un tiempo atrás. Su asesor Valentín Laborda debe haber tomado un par de cursos para hablar porque habla un montón pero no dice nada. Es más, te dan ganas de meter la mano en el bolsillo y darle 10 pesos a él”.

“Así están las cosa –agregó-, entonces digo si la única respuesta es esperar ¿nosotros cómo seguimos? Pero yo quiero dejar en claro que cuando ellos tuvieron un inconveniente con una cantidad de móviles rotos y parados, vino Glinski personalmente un domingo a la mañana para pedirnos que lo ayudemos y le demos una solución. Bueno ese mismo lunes empezamos a trabajar y las cuentas de nuestros proveedores son a 30 días, de modo que nosotros ya las pagamos y cumplimos nuestra parte del compromiso” aseguraron.

Finalmente, los trabajadores dijeron que en todos los casos se trató de trabajos de gran envergadura, cosas que no eran simples y sin embargo se hicieron con una fuerte inversión en repuestos. Por otro lado destacaron que “nosotros hicimos nuestra parte, trabajando, pagando impuestos, entonces no puede ser que pase esto. Les dimos la posibilidad de que nos paguen de a poco, para ir respondiendo con los pagos de repuestos al menos, pero no lo hicieron. No queremos conflicto y queremos destacar que para nosotros era importante contribuir con la seguridad. Hemos tenido una relación muy buena con los comisarios, los policías que vinieron acá. De hecho estaban muy conformes con los arreglos que se podían hacer en tan poco tiempo. Pero llegamos a un punto en que la situación ya no se puede sostener” afirmaron.

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