El joven recibió varias heridas de gravedad, pero su vida no corre peligro, informaron desde el hospital.
Un adolescente del barrio Ferri fue mordido por cinco perros de razas consideradas peligrosas y estuvo internado con heridas que fueron calificadas como graves. La policía está buscando al dueño para imputarlo en una causa penal y al mismo tiempo también secuestró la ropa del damnificado, que será sometida a pericias.
Hace dos meses, una nena de cuatro años había sido atacada por un dogo argentino, en el barrio Del Trabajo. El salvaje ataque ocurrió en la noche del miércoles en las 64 Viviendas del barrio Nuevo Ferri. La víctima, de 17 años, regresaba a su casa y en medio de la oscuridad fue perseguido por cinco perros "de raza grande". Cuando los canes lo alcanzaron, fue mordido en distintas partes del cuerpo.
El adolescente fue revisado por un médico policial que certificó las lesiones como graves, no tanto por la profundidad de los cortes, sino por el tiempo que demandará el proceso de curación. El chico fue asistido en el hospital pero su vida no corre peligro, se aclaró. Hasta ayer no se determinó la razas de los perros.
Según la información que recabó la policía, los perros salieron de las inmediaciones de la casa número 296, que tiene sólo un cerco de alambre.
La víctima vive en la casa 408, a pocas cuadras de ese lugar. Ayer, los suboficiales recorrieron el barrio con el objetivo de identificar al dueño de los canes para notificarlo sobre la causa judicial.
En enero de este año, una nena de cuatro años fue intervenida quirúrgicamente luego de ser atacada por el perro de su vecino. Recibió una mordedura en el cuero cabelludo y si bien la lesión fue de gravedad, la vida de la niña no estuvo en peligro porque su pelo amortiguó el ataque del animal, un dogo argentino.
El hecho ocurrió en la tarde del 8 de enero en una vivienda del barrio Del Trabajo en Cipolletti. Cuando el personal policial llegó hasta la casa se encontró con un panorama complejo: la niña tenía un profundo corte en la cabeza y sangraba profusamente.
Sin pensarlo, subieron a la nena y a su mamá a un patrullero y emprendieron el camino hacia el hospital. Al otro día se supo que el dogo argentino se metió en el patio de la nena y la atacó. Un pequeño caniche toy, propiedad de la criatura, logró disuadir al perro de raza y así evitó que el desenlace fuese peor.
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