Cientos de familias obereñas sufrieron durante el fin de semana largo los cortes prolongados del servicio de agua potable que brinda la Cooperativa de Electricidad Limitada de Oberá (CELO), debiendo acudir a los pozos o comprar agua mineral.
La falta del vital líquido se sintió en Villa Ruff, barrio Norte, Villa Barreyro, Villa Lutz y el Kilómetro 8, donde los prolongados cortes complicaron las tareas cotidianas y generaron diversos reclamos. “Desde diciembre tenemos problemas con el agua y este fin de semana fue un caos. Llamamos a la CELO y nos dicen que el servicio está normalizado, con lo que sentimos que nos toman el pelo”, subrayó Esteban Correa, vecino del Oberá VII, y agregó que para paliar la situación recurre a un pozo surgente de una familia amiga, para lo que debe cruzar la avenida De Las Américas y caminar un kilómetro de ida y vuelta. “Otros vecinos compran agua mineral o buscan de la casa de algún familiar, pero la CELO está cobrando por el servicio”, subrayó. Mientras los vecinos continúan reclamando la falta agua potable, el costo del servicio ha aumentado. Ante esta situación, ayer se volvió a reunir la Mesa de Gestión Cooperativa en el barrio Sapucay, y no descartan endurecer los reclamos ante el caos que reina debido a la falta de agua.
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