Son más de cinco mil los afectados por crecidas de los ríos en la provincia

A lo largo de su cauce, del extremo noroeste al sudeste del territorio santiagueño, la crecida del río Salado mantiene en vilo a más de cinco mil pobladores de parajes y localidades ribereñas, muchos de las cuales ya tienen agua en sus viviendas y esperan lo peor para las próximas horas, cuando llegue desde Salta otro aluvión, con más de 350 metros cúbicos por segundo.
El alerta máximo anunciado el miércoles pasado por el Comité de Emergencia Provincial, luego de recibir el informe de las autoridades del dique El Tunal, puso en movimiento un enorme engranaje que moviliza a cientos de agentes de distintas áreas que ya están trabajando en la reconstrucción y refuerzo de las defensas, además de poner sobre aviso a cientos de familias que se resisten a dejar sus casas y a sus animales.

Sin embargo, personal del Grupo Especial de Rescate trabaja desde ayer en la difícil tarea de hacer entrar en razón a la gente, haciéndoles saber del peligro al que se exponen ante la inminente llegada de lo que se supone, podría ser la peor inundación de los últimos 30 años provocada por las lluvias en Salta.

En este dispositivo de prevención y asistencia está trabajando también personal de Defensa Civil, Recursos Hídricos, Vialidad, Desarrollo Social y todas las comunas y municipios que están distribuidas a lo largo del río.

Los departamentos Figueroa y Avellaneda siguen siendo los más expuestos a este fenómeno, donde hay cerca de 460 familias en una veintena de parajes a donde el agua todavía no llegó, pero, de acuerdo a los últimos monitoreos realizados por Defensa Civil, “están en serio peligro de inundación”.

Pero a esto se suman otros cientos que residen en centros urbanos importantes, como Colonia Dora, cabecera del departamento Avellaneda, que el año pasado ya padeció las consecuencias de una crecida importante.

También están en la lista las ciudades de Icaño, Suncho Corral, Herrera y Real Sayana, donde las autoridades locales están trabajando desde hace días en la construcción de bordos para tratar de desviar un posible avance del agua hacia las zonas habitadas.

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