Procesaba de manera deficiente los desechos del ingenio Marapa, que ahora prometió que incorporará tecnología para tratar sus residuos. “Santiago ya marca terreno”, dijo el defensor Díaz Achával.
La suspensión definitiva a Los Guayacanes fue para los funcionarios de Santiago del Estero, el resultado de las continuas denuncias por la contaminación del arroyo Matazambi adonde vuelca sus efluentes la empresa, y que desemboca en el lago Río Hondo.
Riesgo
Sin embargo, expresaron preocupación por la cantidad de vinaza sin tratar que tiene el predio acumulado en piletones y una laguna, que se estimó en más de un millón de litros.
Por eso exigieron
a Tucumán que se informe cuál será el destino de esa inmensa cantidad de residuo industrial, ya que está el temor de que pueda ser arrojado a la Cuenca Salí Dulce.
De esta manera, se cumplió la segunda jornada de inspecciones dispuestas por la Secretaría de Ambiente de la Nación en tres firmas que fueron clausuradas por Tucumán, a raíz de vuelcos de vinaza: los ingenios Concepción y Marapa, y la planta de tratamiento Los Guayacanes.
Esta fue la respuesta a los reclamos presentados por el defensor del Pueblo de Santiago del Estero, Martín Díaz Achával, quien comprobó que no había fajas de clausura en el ingenio Marapa, luego del anuncio del castigo por parte del gobierno tucumano.
Precisamente, Díaz Achával formó parte de la comisión que visitó ambos predios, y que estuvo integrada por el secretario del Agua, Abel Tévez; el representante de la Secretaría de Ambiente de la Nación, Miguel Gómez; funcionarios de la Defensoría del Pueblo y de Ambiente de Tucumán, y del Comité.
En primer término, recorrieron la destilería del ingenio Marapa, y observaron que no están en funcionamiento. Aunque comprobaron que tenía melaza acumulada, responsables indicaron que era para la próxima campaña.
Debido a que no podrá mandar la vinaza que genere a la planta Los Guayacanes, técnicos del ingenio comentaron a las autoridades que están en plena adquisición de equipos para realizar una nanofiltración de la vinaza (como si fuera un colador microscópico, comentó un funcionario a EL LIBERAL), parar recuperar potasio y nitrógeno, que serán comercializados como fertilizantes.
Luego, la comitiva se trasladó a Los Guayacanes, en la que observó un sistema “artesanal” para tratar los desechos. Las autoridades ambientales de Tucumán explicaron que la planta dejará de tratar los residuos del ingenio Marapa, ya que los niveles medidos en los efluentes que se descargaban en el arroyo Matazambi, superaban los límites que prevé la legislación nacional.

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